Hoy quiero, en un galerón,
relatarles lo que pasa
cada vez que en una casa
se produce un apagón. La primera precaución
es ver si hay luz en la calle,
y observado ese detalle
lo segundo es dar un grito
diciéndole al muchachito
que se acueste y que se calle.
Y aquí comienza un trajín
de policíaca novela
por encontrar una vela
que nadie encuentra por fin. -¡Voy por ella al botiquín!,
dice usted desafiador,
y sale con tal furor
que en su ceguedad de fiera
no ve que al pasar lo espera
la pata de un mecedor.
-¿Qué te sucede, Gaspar?
...(Un pugido es la respuesta). -¿Qué te sucede? ¡Contesta!,
le vuelven a preguntar. Y entonces, vuelto un jaguar,
un caimán, un jabalí,
responde usted:- ¡Me caí!,
y añade luego despacio
lo que por falta de espacio
no consignamos aquí.
En tan triste situación
oye usted que alguien revela:
-¿Qué estas buscando? ¿La vela?
Pues yo la vi en el fogón... Como en una procesión
el viejo, el grande, el chiquito,
corren al sitio descrito
y en jubilosa algarada
sacan la vela pegada
del fondo de un perolito.
Ya puesta en el comedor
o en algún cuarto la vela,
lo que sigue es una pela
de las de marca mayor. Pues el niño un tenedor
pone en ella a calentar,
simulando no escuchar
la voz que dice impaciente: -Deje la vela, Vicente,
porque lo voy a pelar...
Cesa al fin el apagón
y al prenderse los bombillos,
un ¡viva! dan los chiquillos
(y algún que otro grandulón...) Y usted, que aunque cuarentón
es ingenuo todavía,
mientras acuesta a la cría
le adelanta a su mujer: -¡Mañana al amanecer
demando a la compañía!
Ante el incremento de feminicidios en el país a inicios del 2020 y
preocupados por las acciones de los movimientos feministas, nos
permitimos conversar con la profesroa Alba Carosio en nuestra sede para
compartir su visión en este momento.
— Si nos tocara abordar los orígenes del feminicidio en América Latina, ¿qué nos dirías?
— La historia de América Latina es la historia de una mujer violada.
La raíz principal es el patriarcado, que sostiene que el hombre es el
dueño de todo y que la mujer solo es un objeto de la conquista, y lo
peor es que esta visión está inmersa en los sistemas educativos. El
feminicidio siempre existió, pero no lo habíamos tipificado, no en la
proporción que lo vemos hoy.
En América Latina tiene raíces muy mezcladas. Se funda con la violencia. Contingentes de conquistadores violan a las mujeres como monedas de cambio que Cortés, que Pizarro, se intercambiaban entre sí.
La historia de América Latina es una historia de violación sobre el
cuerpo de las compañeras indígenas y afrodescendientes. Tiempo después
de la invasión de España es que llegan las esposas, pero la primera
avanzada de la conquista fue de hombres ejerciendo violencia sexual
contra la mujer. En México eso está muy claro, hay un insulto: “El hijo
de la chingada”, la chingada es la violada.
Desde pequeña siempre
escuché a mi madre hablar con horror del marido que le pegaba a la
mujer. En el proceso de izquierda es indudable la discriminación
política, existe un punto donde las mujeres eran menos iguales, me
inicié en la liga feminista de Maracaibo, en el Primer Encuentro
Nacional Feminista, Maracaibo 1979.
— Y en Venezuela ¿cómo se origina, cuándo toma cuerpo?
— En Venezuela el feminicidio tiene varias raíces, la principal es el
patriarcado, sentir que el ser humano masculino es el dueño de la
pareja que tenga, puede elegir las mujeres, que toda mujer puede ser
objeto de conquista quiera ella o no. Todo eso está en la educación, que
viene profundamente de la Conquista. También hay algunas culturas
indígenas en las que eso fue posible, como entre los mexica y los
aztecas, la mujer podía repudiarse y venderse como esclava, era una
propiedad, es el patriarcado inmerso en la cultura con mucha
ramificación.
— Acciones en América Latina
— A partir del surgimiento de movimientos de mujeres y grupos
feministas, en 1970 se comienza a ver ese problema del maltrato a la
mujer. En 1982 se hace en Bogotá, por iniciativa de las compañeras
venezolanas Yolanda Melo y Soraya Martínez el Encuentro Latinoamericano y
Caribeño de Mujeres donde compañeras de República Dominicana llaman la
atención sobre la violencia de género, debido al asesinato de las
hermanas Mirabal, ordenado por Trujillo, donde se mezcló la agresión
política con el espíritu de propiedad que sobre las mujeres creía poseer
Trujillo al igual que muchos dictadores latinoamericanos. En la
Convención Belen do Para, de 1994, se logró denunciar las agresiones a
las féminas y la ONU tomó cartas en el asunto. América Latina fue
pionera en la lucha contra la violencia de la mujer y los diferentes
movimientos sociales lo han hecho visible.
—¿Cómo abordar esta problemática desde la sociedad?
— Todos los frentes a la vez. La mujer debe entender que no es
propiedad de nadie, reimpulsar y promover reunirse en grupos de
conciencia, donde se reflexione, se tomen acciones y se trabaje con los
hombres para que entiendan que no es fuerza física y poder lo que da
derecho a abusar de la mujer, sino respeto y amor a la vida lo que lleva
a vivir con dignidad.
— ¿Cuál cree Ud. que ha sido la contribución de Venezuela y la Revolución Bolivariana en la lucha contra el maltrato a la mujer?
— La declaratoria del presidente Hugo Chávez de Revolución Feminista
legitimó el feminismo, le dio soporte y legalidad a las ideas. Pero no
es suficiente, de allí se debe pasar a dar vida a las realidades de la
ley. Ante los feminicidios la ley debe actuar para que no haya
impunidad. La administración de justicia debe hacer su trabajo. Es
importante que a su lado existan administradores de justicia, policías,
tribunales y un TSJ con suficiente formación, a los que se les permita
actuar con severidad, que no subestimen la denuncia y valoren la
gravedad de cada caso.
— La ley en Venezuela se está profundizando. ¿Piensa Ud, que aún existen algunas limitaciones jurídicas?
— El Código Penal venezolano, de 1936, deriva del Derecho Romano, y
una cultura patriarcal de las más bravas. No tipifica muchos crímenes y
condena cosas como el aborto, la eutanasia. Aún se tienen deudas en lo
jurídico, muchos problemas se mantienen por la caducidad de este Código y
hace que permanezcan discriminaciones contra la mujer.
— ¿Cuál debe ser el rol de la institucionalidad?
— Hay que trabajar con la administración real y la ética
revolucionaria no es posible que se diga que se trabaja por la justicia o
se es revolucionario y en la práctica o la vida privada se haga lo
contrario.
— ¿Qué es necesario hacer para contribuir a disminuir la violencia de género y la agresión sexual?
— Trabajar profundamente con la administración de justicia. La
Comisión de Justicia de Género del TSJ debe ser más activa. Reforzar
educación, valores, ética y militancia revolucionaria. La Iglesia debe
trabajar por el bien humano y no tapar crímenes de pederastia.
— ¿Qué opinión le merece la situación de las venezolanas en el exterior?
— Todas las migraciones tienen rostro de mujer. La venezolana ha sido
sui generis, por la trata. Porque no migran solo para realizar labores
de servicio de adentro, son mujeres que van a asumir otros roles. Por
ello, la mujer común de otros países se siente invadida, intimidada por
tanta belleza, y el hombre puede pensar que ella es objeto sexual del
que puede disponer.
— ¿En qué sitial se ubica la mujer venezolana en general?
— La venezolana está a la altura del momento que le toca vivir. La
mujer supera los obstáculos, lidera el trabajo comunitario, se incorpora
en procesos sociales, en los Clap, carga el agua, la comida, resuelve
la crianza de los hijos y dentro de la sencillez su vida se ha ido
manteniendo. Puedo afirmar que la revolución bolivariana descansa sobre
los hombros de la mujer.venezolana — ¿Cuál es la agenda feminista venezolana hoy?
Son cuatro puntos: La violencia de género; La prevención de embarazo,
derechos sexuales y reproductivos; El trabajo como acción humana y el
sitial de la mujer y el trabajo, y La participación política más
igualitaria de la mujer en la Revolución Bolivariana.
Biografía mínima
Alba Carosio es activista feminista comprometida con los movimientos
sociales en defensa de la mujer. Licenciada en Letras de la Universidad
Pontificia de Argentina y licenciada en Filosofía de la Universidad del
Zulia, es doctora en Ciencias Sociales de la UCV. Como activista de
derechos humanos de la mujer forma parte de la Araña Feminista.
Investigadora de los distintos movimientos feministas de América Latina.
Es investigadora en Estudios Feministas y de Género, con énfasis en el
Pensamiento Latinoamericano. Coordinó el Grupo de Trabajo CLACSO sobre
Feminismos y Alternativas Civilizatorias. Profesora titular de la UCV y
profesora invitada en CLACSO. Investigadora del Celarg y del Centro
Internacional Miranda. De sus publicaciones destaca Feminismo y cambio social en América Latina.
Creo en Pablo Picasso, todopoderoso, creador del cielo y de
la tierra;
Creo en Charlie Chaplin, hijo de las violetas y de los ratones, que
fue crucificado, muerto y sepultado por el tiempo, pero que cada día resucita
en el corazón de los hombres;
Creo en el amor y en el arte como víashacia el disfrute de la vida perdurable;
Creo
en los grillos que pueblan la noche de mágicos cristales;
Creo en el amolador que vive de fabricar
estrellas de oro con su rueda maravillosa;
Creo en la cualidad aérea del ser
humano configurada en el recuerdo de Isadora Duncan abatiéndose como una purísima
paloma bajo el cielo del Mediterráneo;
Creo en las monedas de chocolate que
atesoro secretamente debajo de la almohada de mi niña;
Creo en la fábula de Orfeo;
Creo en el sortilegio de la música, yo que en las horas de mi angustia, vi el
conjuro de la Pavana de Fauré, salir liberada y radiante a la dulce Eurídice
del infierno de mi alma;
Creo en Rainer Maria Rilke, héroe de la lucha del
hombre por la belleza, que sacrificó su vida al acto de cortar una rosa para
una mujer;
Creo en las flores que brotaron del cadáver adolescente de Ofelia;
Creo en el llanto silencioso de Aquiles frente al mar,
Creo en un barco esbelto
y distintísimo que salió hace un siglo al encuentro de la aurora; su capitán
Lord Byron, al cinto la espada de los arcángeles, y junto sus sienes un
resplandorde estrellas;
Creo en el
perro de Ulises; en el gato risueño de Alicia en el País de las Maravillas, en
el loro de Robinson Crusoe, en los ratoncitos que tiraron del coche de la Cenicienta,
en Baralfino caballo de Rolando y en las abejas que labraron su colmena dentro
del corazón de Martín Tinajero;
Creo en la amistad como el invento más bello del hombre;
Creo en los poderes creadores del pueblo;
Creo en la poesía y en fin, creo en
mi mismo, puesto que sé que hay alguien que me ama.
Aquiles Autobiográfico
Nací en la barriada El Guarataro, de Caracas, el 17 mayo de 1920.
He estudiado muchas cosas, entre ellas un atropellado bachillerato, sin llegar a graduarme en ninguna.
He ejercido diversos oficios, algunos muy
desagradables, otros muy pintorescos y curiosos, pero ninguno muy
productivo, para ganarme la vida. A los doce años fui aprendiz en una
carpintería; a los trece, telefonista y botones del Hotel Majestic; y
luego domiciliero en una bodega de la esquina de San Juan, cuando esta
esquina, que ya no existe, era el foco de la prostitución más
importante de la ciudad.
Más tarde fui mandadero y barrendero del diario El Universal, cicerone de turistas, profesor de inglés, oficial en una pequeña repostería, y director de El Verbo Democrático, diario de Puerto Cabello. Durante los últimos diez años me he compartido entre las redacciones de Ultimas Noticias, El Morrocoy Azul, El Nacional, Elite y Fantoches, del que fui director.
Alguna vez fui encarcelado por escribir
cosas inconvenientes, pero esto no tiene ninguna importancia. A cambio
de ese pequeño disgusto, el oficio me ha deparado grandes
satisfacciones materiales y espirituales.
Mi mujer y yo somos los dueños del único
tándem o bicicleta de dos pasajeros que existe en Caracas. Muchos de
los comentarios que este extraño vehículo suscita al pasar junto a los
grupos de echadores, me sirven a las mil maravillas para sazonar lo que
escribo.
Reencontrarme con los acontecimientos que signaron la vida de Patrice Lumumba, en estos días cuando se cumplen 59 años de su ejecución, revive la pasión y el dolor por el asesinato del líder que desafió los atropellos y la barbarie aplicados a África en el siglo XX, y desnudó, desde su muerte, la ignominia, explotación y genocidio de Europa y Norteamérica en este continente durante la Guerra Fría.
Lumumba nació en Onalua, provincia de Kasai, de la hoy República Democrática del Congo, en 1925, y creció en el corazón de una familia de agricultores. Su dedicación a los estudios en la escuela católica le brindó el privilegio de ir a Bélgica, donde presenció cómo se usufructuaban las riquezas minerales de su país. Trabajó como oficinista en una sociedad minera hasta 1945, y luego como periodista crítico en Kinshasa, antigua Leopolville, allí difundió su ideal anticolonialista escribiendo para varios medios impresos.
En 1954 recibió su carta de matriculado, privilegio que brindaba la colonia belga a muy pocos hombres de color. Luego de esto, creó la Asociación de Personal Indígena de la Colonia y tuvo la posibilidad de conversar con el rey Balduino I de Bélgica sobre la situación de la gente en su país.
El 5 de octubre de 1958, en una determinada lucha para descolonizar la hoy República Democrática del Congo, fundó el Movimiento Nacional Congoleño, orientado a crear un Estado laico e independiente que ayudara a superar las diferencias y a fundar un espíritu nacionalista. En ese tiempo participó en la Conferencia Panafricana en la ciudad de Acra, en Ghana, y estableció relación con círculos anticolonialistas y líderes de Argelia, Camerún y Ghana, con quienes coincidió en atacar el regionalismo, etnismo y tribalismo, porque no contribuían con la independencia de sus pueblos.
En un momento en que Europa se replanteaba un reacomodo en su geopolítica en África, el Movimiento Nacional Congoleño participó y ganó las elecciones en 1960. Por su carrera, trayectoria y compromiso político y social, Patrice Lumumba se convirtió en el Primer Ministro elegido de forma democrática. Allí alcanzaron la breve independencia de su país sobre Bélgica, colonia que nunca pretendió renunciar a sus derechos sempiternos sobre el Congo.
En su discurso para la toma de posesión como Primer Ministro de la República Democrática del Congo y ante la presencia del rey Balduino I, que aspiraba a ser elogiado en dicho acto, Lumumba orientó su discurso hacia el pueblo congolés y arreció contra la postura monárquica y colonial de Bélgica sobre su nación y el continente, denunciando los atropellos y genocidio sufrido por su pueblo en toda su historia y decretó la africanización de su ejército.
Bélgica no perdonó ese atrevimiento y en su reacción impulsó la secesión de la provincia de Katanga, territorio que acumula las mayores riquezas minerales del país, y condenó a la República Democrática del Congo a cancelar toda la deuda de esa nación con la colonia, proceso que ahogó la economía congolesa y creó fracturas en la concepción de un Estado progresista.
Seis meses después de haber asumido el cargo como Primer Ministro, fue destituido por el presidente Kasa-buvu. Lumumba se negó a renunciar y el Consejo de Ministros y el Parlamento votaron para mantenerlo en el cargo. En este escenario, Lumumba destituyó a Kasa-buvu, pero le dieron un golpe de Estado, con la venia de Bélgica y Estados Unidos, donde el coronel Joseph Mobutu asumió el control. La ONU se negó a dar protección a Lumumba y éste pidió apoyo al Gobierno soviético, pero los esbirros de Mobutu le emprendieron una mortal persecución. La CIA, en una acción ejecutiva, ordenó asesinarlo para cuidar los intereses de las multinacionales estadounidenses en la región.
En septiembre de 1960, Mobutu tomó el poder en la capital y aplicó una brutal represión contra todas las organizaciones políticas del país leales y simpatizantes de Lumumba. El 10 de octubre, el ejército del Congo y la ONU arrestaron a Lumumba, quien logró escapar y huir hacia Stanleyville. El 2 de diciembre el ejército volvió a capturarlo y las tropas de la ONU se hicieron la vista gorda cuando fue apresado y torturado.
Inicialmente fue trasladado a Leopoldville, expuesto y vejado ante periodistas y diplomáticos, luego fue maltratado y torturado de manera sistemática, pero manteniendo su moral firme y desafiante frente a tan abismal acción y ante el silencio de la comunidad internacional.
Finalmente fue trasladado a Katanga y, como prueba de supremacía de la CIA y la Colonia Belga, ejecutado el 17 de enero de 1961. Su cuerpo fue sumergido en ácido para no dejar evidencia.
El imperio yanqui y los colonos belgas anunciaron que lo habían asesinado “campesinos airados”, y quisieron hacer creer que fueron “enemigos congoleños”, aspirando sembrar en el imaginario del mundo la idea de que los pueblos africanos no eran capaces de gobernarse a sí mismos.
Lo cierto fue que el presidente norteamericano Dwight Eisenhower ordenó su muerte desde la Casa Blanca en agosto de 1960. La tarea fue asignada a la CIA en las manos del agente Frank Carlucci, quien años después fungió de secretario de Defensa de Ronald Reagan.
Cuando fue brutalmente asesinado, Lumumba tenía 35 años. Su muerte indignó a millones de personas en el mundo. En el Congo hubo revueltas sociales, pero ninguna alcanzó a convertirse en lucha armada o ejército popular, frente a la brutal represión de las tropas de la ONU y los mercenarios que, junto a las fuerzas de facto, azotaron la nación.
Símbolo de la lucha de los pueblos africanos por su libertad, su ejemplo y memoria quedaron sembrados en todo el mundo.
Hoy los pueblos del mundo, azotados por los imperios, yanqui y europeo, continúan la lucha por la independencia, y el grito anticolonial de Lumumba acompaña cada batalla por la libertad.
La fuerza desafiante de su palabra
Patrice Lumumba no representó peligro ni para la CIA, la Colonia de Bélgica ni para el imperio estadounidense hasta el momento de tomar posesión como Primer Ministro. Estos siempre pensaron que el Movimiento Nacional Congoleño era aliado para mantener el coloniaje en un nuevo escenario.
Lo que desencadenó la furia de Bélgica y del rey Balduino I fue su discurso anticolonialista en su toma de posesión, donde Lumumba denuncia los atropellos históricos al expresar:
“Durante los 80 años del gobierno colonial sufrimos tanto que todavía no podemos alejar las heridas de la memoria. Nos han obligado a trabajar como esclavos por salarios que ni siquiera nos permiten comer lo suficiente para ahuyentar el hambre, vestirnos o encontrar vivienda, o criar a nuestros hijos como los seres queridos que son. Hemos sufrido ironías, insultos y golpes, día tras día, nada más porque somos negros”. Condena el sistema jurídico colonial que sirve al Rey y al imperio. “Las leyes de un sistema judicial que solo reconoce la ley del más fuerte nos han arrebatado las tierras. No hay igualdad, las leyes son blandas con los blancos pero crueles con los negros. Los condenados por opiniones políticas o creencias religiosas han sufrido horriblemente, exiliados en su propio país, la vida ha sido peor que la muerte”.
Y declara la muerte de la colonia:
“Pero nosotros, los que vamos a dirigir nuestro querido país como representantes elegidos, que hemos sufrido en cuerpo y alma la opresión colonial, declaramos en voz alta que todo esto ha terminado ya. Se ha proclamado la República del Congo y nuestro país está en manos de sus propios hijos”. Fueron razones suficientes para desatar la furia de quienes se creen amos del mundo.
Su primer libro Elena y los elementos lo publicó en 1951. Vivió con la palabra en éxtasis total, con una exagerada capacidad de recrear el poema de muchas maneras y el final es el impacto del alma viva, sus sentidos los Rasgos Comunes, el Animal de Costumbre, la Filiación Oscura, Lo huidizo y permanente, Un día sea, Por cuál causa o nostalgia, en el Aire sobre el aire.
Remonta la mirada del sol, y en un instante la tempestad, con el oro del sueño crea la estación en La profundidad o en la transfiguración del amor para alcanzar el rumbo de la esperanza siguiendo la aurora fugitiva que se convierte en ángel.
Presentamos poemas de Elena y los elementos. Las fotografías se las tomé en el 2002. Nuestro querido poeta se fue en Le Bateau ivre en el 2003.
Hoy lo seguimos celebrando, está cumpliendo 97 años.
Encuentro
Poético del Sur honra con Agave a nuestro Gran Aquiles en la
parroquia San Juan
José Javier Sánchez
La II Edición del Encuentro Poético del Sur llegó este 30 de
octubre de 2019 a la Casa Cultural Aquiles Nazoa de la Parroquia San
Juan, con el objeto de propiciar espacios para una orgánica de los
movimientos culturales y brindó a los caraqueños del centro y
sureste de la ciudad, un espacio de resplandor, al reunir al Grupo
Agave y a Poetas venezolanos en un recital de múltiples voces.
La Poesía alejó la lluvia para hacer sentir la palabra como
espíritu. En el patio central de esta casa, patrimonio de la
parroquia y la ciudad, pasadas las 4 pm, se alzaron las voces de
nuestros poetas: Ivonne Thompson tomó la palabra con el Manifiesto
de Agave, analogía entre la agrupación y la madre Savia; Arturo
Sosa Leal resaltó la resistencia del hombre de hoy ante la
adversidad, Griselda Bracoviche dibujó el asombro de lo cotidiano;
María Mogollón celebró a la luna y al barrio cosmopolita; Carmen
Inestroza, en ritmo de contradanza, canto décimas a la integridad de
la mujer; María Eugenia Inojosa denunció el mal uso del poder y la
mentira; Fernando Berroteran honró nuestros ancestros y finalmente
Arlette Valenotti Brindó un homenaje a nuestro Aquiles Nazoa en
vísperas de su Centenario.
El Encuentro Poético del Sur continúa su fiesta en las comunidades.
Este domingo 3 de noviembre brinda homenaje al “Gordo” Edgar
Pérez en La Vega y ofrenda a Los Parranderitos del Waraira en La
Pastora.
Resulta imposible hablar de las navidades caraqueñas sin citar el aguinaldo La capilla está abierta,
la historia de fe que envolvió a María Nicomedes Hernández de Díaz
junto a su familia, y al Conjunto América y su tradición musical
preservada por más de 70 años.
Para Silvia Piñango, directora de la agrupación, la Navidad es
devoción a la sagrada familia y al Niño Jesús. Ella nos dice: “Mi casa
se viste de Navidad desde el 1° de diciembre y lo principal es el
nacimiento y los aguinaldos. La Navidad es renacer de la vida y nuestra
devoción al Niño Jesús como figura universal. Siempre decimos: Jesús de
la misericordia en ti confío”.
Tanta es la devoción con el Niño Jesús que su madre murió el 16 de diciembre de 2014 y el día 24 cantaron en La Capilla.
Inicio de la tradición
“Nuestro grupo”, nos cuenta Silvia, “nace de un milagro que Jesús,
María y José hicieron a mi abuela María Nicomedes y a Hilario, su hijo.
La abuela supo de la devoción en La Capilla de Sarría y llegó cuando aún
vivía la Iluminada de Sarría: Dolores Rengifo de Ramírez. Contaba la
abuela que Dolores vino con el milagro del pan, que cuando lo fue a
picar en su interior estaba la palabra Jesús”.
En Sarría aseguran que Dolores escuchaba la voz de Jesús, María y
José y ellos pidieron construir La Capilla que hoy se mantiene abierta a
la feligresía donde el pan es ofrenda permanente en ese espacio de
oración y espiritualidad. María Nicomedes se hizo devota y siempre pedía
por la salud y protección de sus hijos. Hubo un tiempo en que ella notó
a su hijo angustiado y le preguntó si tenía algún dolor o estaba
enamorado. Ante el silencio del joven, se arrodilló frente a la imagen
de la Sagrada Familia y le pidió ayuda.
Días después Hilario habló: “Mamá, fui a tocar a una fiesta, conocí a
una dama, bailó conmigo y me dijo que podía visitarla en su habitación.
Toqué mi set, fui a la terraza y se me apareció un señor de liqui-liqui
gris con el cabello blanco, me colocó la mano en el hombro y me dijo:
Negro, no vayas con esa mujer que te está invitando a su habitación,
porque ella es la esposa de un Coronel y si ese hombre te encuentra allí
te va a matar y te va a volver picadillo, y si vas se acaba el Negro,
se desaparece, y me insistió: júrame que no vas a ir”.
Hilario le manifestó que sintió un escalofrío, sacó su reliquia y le
dijo: “Señor, se lo juro por esto”, pero el hombre ya no estaba, lo
buscó y no lo encontró.
Al escucharlo la abuela le dijo: “Fue un milagro de Jesús, María y
José, seguro ibas a morir. Ahora dejas ese conjunto y vamos a hacer el
nuestro de aguinaldos, yo haré unos aguinaldos y pagaremos la promesa a
ellos por haberte salvado la vida”.
Era el año se 1946. La abuela no sabía leer ni escribir y trabajaba
en una casa de familia del Country Club. Un día, esperando el autobús,
le vino a su mente la canción y comenzó a entonar: La capilla está abierta de noche y de día, rezaremos todos tres Ave María…
Llegó a casa y le dijo a su hija Atilia: “Busca papel y lápiz que tengo
una canción que te la voy a dictar”. Desde ese día cantan a Jesús,
María y José. Desde ese día compuso mientras cocinaba, cuidaba a los
hijos o velaba el sueño de la familia. Hasta mayo de 1985 cuando
falleció y dejó un legado de más de 300 aguinaldos.
El Conjunto América nació en la parroquia Altagracia, en La Vuelta de
los Eucaliptos, hace 73 años, como un grupo de niños, y hoy se congrega
en la 1era calle de El Retiro. La tía Pola, tenía 10 años cuando cantó
por primera vez el aguinaldo.
Cada año, después del 15 de septiembre, inician los ensayos. La
promesa a la Sagrada Familia se paga el 24 de diciembre en La Capilla de
Sarría y el día 26 realizan la novena al Niño Jesús, cantando a los
pesebres de casa en casa, en el sector El Retiro.
La abuela tenía musa para componer sus letras:
“Los pastores nos dejaron el recuerdo más bonito/ cantando los aguinaldos al niño Jesús bendito/ con humildad y gran cariño, reverencia y buena fe/ les diremos unos versos a María y a José”.
Y Aguinaldos nuevos se escriben todos los años:
“Silencio, esta es la hora de entrar/ calladitos, calladitos, no se vaya a despertar/ porque si lo despertamos él se nos pone a llorar”.
Silvia dirige el conjunto desde 1973. Antes fueron la abuela y mamá
Atilia. José Gregorio Hernández es el director musical y tresista.
Silvia nos narra que José G. no sabía tocar el tres. El 25 de diciembre
de 1979 muere su padre, tresista del grupo, y al año siguiente él tomó
el tres y comenzó a ensayar. La noche del 23 soñó con su papá que le
decía: “No te preocupes hijo, yo tocaré contigo”, y a partir de ese
momento es el tresista.
Silvia Piñango.Directora del Conjunto desde hace 46 años
La tradición de familia regada por el mundo
Del grupo han surgido músicos de trayectoria internacional: Juan
Pulía, padre e hijo, Carlos Esposito, Sanova, Carlos Luis, María
Alexandra y otra generación crece: Alexander, tamborero desde los dos
años; Santiago, el tataranieto, toca las maracas; Beatriz y Argelia
cantan y componen. Su familia es como los Buendía, pero marcados por la
Navidad y el amor.
La abuela nunca quiso hacer negocios con los aguinaldos. Mucha gente cree que La Capilla está abierta
es del Conjunto de Jesús, María y José. Nos cuenta Silvia: “Ese
aguinaldo lo grabaron ellos. Les encantaba y lo pidieron prestado para
cantarlo, no para grabarlo. Luego tuvieron la posibilidad de grabar y el
productor les dijo: ‘Lo primero que van a grabar es La Capilla, y si no graban no hay negocio’”.
Un día Hilario, viajando a Lara, escuchó la canción en un local y al
llegar a Caracas comentó a la abuela que en un botiquín estaba sonando
su aguinaldo. “¿Y quién lo grabó?”, preguntó la abuela y luego comentó:
“Si ellos lo grabaron está bien, no quiero nada, cuando yo me le
arrodillé a Jesús, María y José nunca le dije esto es un negocio, porque
para mí esto es una fe”.
El conjunto aún no materializa el proyecto de grabar un disco, pero
el grupo y sus aguinaldos gozan de reconocimiento, Chacao lo declaró
Patrimonio Cultural y su aguinaldo fue grabado por el Coro Infantil
Venezuela, Cecilia Todd y Los Tucusitos, entre otros.
Finalmente expresa Silvia: “Queremos seguir cantando. Tenemos que
cambiar la mentalidad de consumo para tener mejor familia, mejor país y
desde nuestro canto contribuimos para ello. La permanencia del grupo en
el tiempo, la sostenemos desde la fe. Aquí estamos, hasta que Jesús,
María y José diga.
Es tradición recibir la Navidad en Sarría y la mantendremos siempre.
JOSÉ JAVIER SÁNCHEZ / CIUDAD CCS
FOTOS VLADIMIR MÉNDEZ
Si existe alguna palabra que pueda describir mi primer acercamiento a
"Antología sin descanso" de nuestra querida y celebrada poeta María Alejandra Rendón, de seguro es
conmoción. Lo segundo y no menos importante la posibilidad de revivir mi capacidad de asombro, desde su voz y su entereza.
En los poemas de este libro publicado por Ediciones Madriguera, (2018), y presentado en los espacios de Chocolate con cariño, durante la Filven 2018, existe una fuerza poética de la mujer que
ejerce su papel como constructora de un universo forjado en mil
batallas, y el lenguaje le da la altura que alcanza en un trabajo
comprometido con su tiempo histórico.
La denuncia desde sus versos se arma de imágenes que
logran dibujar una estética de la resistencia desde la condición de
mujer.
María Alejandra se arma de lenguaje para decirle al mundo:
"sepan bien a quién
entierran
no toda boca que se cierra
hace silencio"
Nuestra poeta está dispuesta a
gritar, cantar, orar, para librar a la mujer, al ser humano, de la
injusticia.
Celebró este libro, esta edición, estos poemas. Celebró a
María Alejandra Rendón
SOMARI DEL NOMBRE QUE FUE TACHADO Será que hay nombres que pesan tanto que hacen ruido infinito que
van más allá del licor que torturan será que hay nombres que no hay
cartel que los sostenga sin atacar sensibilidades primitivas
José Javier Sánchez en aires y tono de Gustavo Pereira
Hoy hace 5 años, que estando en mi oficina en la torre norte del CSB,
esperando la Inauguaración de Filven recibí la triste noticia de la
muerte de un pana. Esa tarde, mas o menos a esta hora, la ciudad de
caracas fue tomada por una neblina que bañó todo el capitolio y el
centro de Caracas.
Salí de alli disparado al Teresa Carreño a conocer
que pasaría con Filven y ya se había decidido suspender la feria
temporalmente. Un dolor, una tristeza, una impotencia tomaba nuestro espíritu,
no sabía que decir, tampoco me entró un ataque de llanto.
Después de
estar allí, decidí salir a tomar aire para asimilar esa perdida y nos
fuimos, Betty Tovar, Angela Negrín y yo a buscar un espacio donde drenar
el dolor. Nos fuimos a un sitio escondido de la ciudad pero no tan
distante.
Llegamos al "Bar Vigo" de La Candelaria Norte, un sitio que
siempre frecuentaba con mi hermano Roger Herrera, que se carcterizaba en
ese momento por su olor a orines y por su atención particular que se
distinguía por ofrecer Sardinas fritas como pasapalo a los bebedores.
Alli mucha gente estaba en el Bar tomando birras, y viendo la
televisión, atrapados por una nostalgia y una tristeza colectiva.
Allí
si lloramos, compartimos anécdotas, experiencias cercanas,
referenciales, con el amigo que partía a otra dimensión. allí lloramos y
nos quedamos ese día con la incertidumbre del devenir.
Fue un día de un
vacío profundo, y lea que esta bien escrito. Un vacío profundo, que no
lo llena nadie y que no tiene sustituto en esta dimensión política,
militar, social, cultural en la que nos enfrentamos.
Nos toca construir
nuevos referentes. Avanzar. liderar, pintar presentes, con nuestras
voces, nosotros los iguales.