Creo en Pablo Picasso, todopoderoso, creador del cielo y de
la tierra;
Creo en Charlie Chaplin, hijo de las violetas y de los ratones, que
fue crucificado, muerto y sepultado por el tiempo, pero que cada día resucita
en el corazón de los hombres;
Creo en el amor y en el arte como víashacia el disfrute de la vida perdurable;
Creo
en los grillos que pueblan la noche de mágicos cristales;
Creo en el amolador que vive de fabricar
estrellas de oro con su rueda maravillosa;
Creo en la cualidad aérea del ser
humano configurada en el recuerdo de Isadora Duncan abatiéndose como una purísima
paloma bajo el cielo del Mediterráneo;
Creo en las monedas de chocolate que
atesoro secretamente debajo de la almohada de mi niña;
Creo en la fábula de Orfeo;
Creo en el sortilegio de la música, yo que en las horas de mi angustia, vi el
conjuro de la Pavana de Fauré, salir liberada y radiante a la dulce Eurídice
del infierno de mi alma;
Creo en Rainer Maria Rilke, héroe de la lucha del
hombre por la belleza, que sacrificó su vida al acto de cortar una rosa para
una mujer;
Creo en las flores que brotaron del cadáver adolescente de Ofelia;
Creo en el llanto silencioso de Aquiles frente al mar,
Creo en un barco esbelto
y distintísimo que salió hace un siglo al encuentro de la aurora; su capitán
Lord Byron, al cinto la espada de los arcángeles, y junto sus sienes un
resplandorde estrellas;
Creo en el
perro de Ulises; en el gato risueño de Alicia en el País de las Maravillas, en
el loro de Robinson Crusoe, en los ratoncitos que tiraron del coche de la Cenicienta,
en Baralfino caballo de Rolando y en las abejas que labraron su colmena dentro
del corazón de Martín Tinajero;
Creo en la amistad como el invento más bello del hombre;
Creo en los poderes creadores del pueblo;
Creo en la poesía y en fin, creo en
mi mismo, puesto que sé que hay alguien que me ama.
Aquiles Autobiográfico
Nací en la barriada El Guarataro, de Caracas, el 17 mayo de 1920.
He estudiado muchas cosas, entre ellas un atropellado bachillerato, sin llegar a graduarme en ninguna.
He ejercido diversos oficios, algunos muy
desagradables, otros muy pintorescos y curiosos, pero ninguno muy
productivo, para ganarme la vida. A los doce años fui aprendiz en una
carpintería; a los trece, telefonista y botones del Hotel Majestic; y
luego domiciliero en una bodega de la esquina de San Juan, cuando esta
esquina, que ya no existe, era el foco de la prostitución más
importante de la ciudad.
Más tarde fui mandadero y barrendero del diario El Universal, cicerone de turistas, profesor de inglés, oficial en una pequeña repostería, y director de El Verbo Democrático, diario de Puerto Cabello. Durante los últimos diez años me he compartido entre las redacciones de Ultimas Noticias, El Morrocoy Azul, El Nacional, Elite y Fantoches, del que fui director.
Alguna vez fui encarcelado por escribir
cosas inconvenientes, pero esto no tiene ninguna importancia. A cambio
de ese pequeño disgusto, el oficio me ha deparado grandes
satisfacciones materiales y espirituales.
Mi mujer y yo somos los dueños del único
tándem o bicicleta de dos pasajeros que existe en Caracas. Muchos de
los comentarios que este extraño vehículo suscita al pasar junto a los
grupos de echadores, me sirven a las mil maravillas para sazonar lo que
escribo.
Reencontrarme con los acontecimientos que signaron la vida de Patrice Lumumba, en estos días cuando se cumplen 59 años de su ejecución, revive la pasión y el dolor por el asesinato del líder que desafió los atropellos y la barbarie aplicados a África en el siglo XX, y desnudó, desde su muerte, la ignominia, explotación y genocidio de Europa y Norteamérica en este continente durante la Guerra Fría.
Lumumba nació en Onalua, provincia de Kasai, de la hoy República Democrática del Congo, en 1925, y creció en el corazón de una familia de agricultores. Su dedicación a los estudios en la escuela católica le brindó el privilegio de ir a Bélgica, donde presenció cómo se usufructuaban las riquezas minerales de su país. Trabajó como oficinista en una sociedad minera hasta 1945, y luego como periodista crítico en Kinshasa, antigua Leopolville, allí difundió su ideal anticolonialista escribiendo para varios medios impresos.
En 1954 recibió su carta de matriculado, privilegio que brindaba la colonia belga a muy pocos hombres de color. Luego de esto, creó la Asociación de Personal Indígena de la Colonia y tuvo la posibilidad de conversar con el rey Balduino I de Bélgica sobre la situación de la gente en su país.
El 5 de octubre de 1958, en una determinada lucha para descolonizar la hoy República Democrática del Congo, fundó el Movimiento Nacional Congoleño, orientado a crear un Estado laico e independiente que ayudara a superar las diferencias y a fundar un espíritu nacionalista. En ese tiempo participó en la Conferencia Panafricana en la ciudad de Acra, en Ghana, y estableció relación con círculos anticolonialistas y líderes de Argelia, Camerún y Ghana, con quienes coincidió en atacar el regionalismo, etnismo y tribalismo, porque no contribuían con la independencia de sus pueblos.
En un momento en que Europa se replanteaba un reacomodo en su geopolítica en África, el Movimiento Nacional Congoleño participó y ganó las elecciones en 1960. Por su carrera, trayectoria y compromiso político y social, Patrice Lumumba se convirtió en el Primer Ministro elegido de forma democrática. Allí alcanzaron la breve independencia de su país sobre Bélgica, colonia que nunca pretendió renunciar a sus derechos sempiternos sobre el Congo.
En su discurso para la toma de posesión como Primer Ministro de la República Democrática del Congo y ante la presencia del rey Balduino I, que aspiraba a ser elogiado en dicho acto, Lumumba orientó su discurso hacia el pueblo congolés y arreció contra la postura monárquica y colonial de Bélgica sobre su nación y el continente, denunciando los atropellos y genocidio sufrido por su pueblo en toda su historia y decretó la africanización de su ejército.
Bélgica no perdonó ese atrevimiento y en su reacción impulsó la secesión de la provincia de Katanga, territorio que acumula las mayores riquezas minerales del país, y condenó a la República Democrática del Congo a cancelar toda la deuda de esa nación con la colonia, proceso que ahogó la economía congolesa y creó fracturas en la concepción de un Estado progresista.
Seis meses después de haber asumido el cargo como Primer Ministro, fue destituido por el presidente Kasa-buvu. Lumumba se negó a renunciar y el Consejo de Ministros y el Parlamento votaron para mantenerlo en el cargo. En este escenario, Lumumba destituyó a Kasa-buvu, pero le dieron un golpe de Estado, con la venia de Bélgica y Estados Unidos, donde el coronel Joseph Mobutu asumió el control. La ONU se negó a dar protección a Lumumba y éste pidió apoyo al Gobierno soviético, pero los esbirros de Mobutu le emprendieron una mortal persecución. La CIA, en una acción ejecutiva, ordenó asesinarlo para cuidar los intereses de las multinacionales estadounidenses en la región.
En septiembre de 1960, Mobutu tomó el poder en la capital y aplicó una brutal represión contra todas las organizaciones políticas del país leales y simpatizantes de Lumumba. El 10 de octubre, el ejército del Congo y la ONU arrestaron a Lumumba, quien logró escapar y huir hacia Stanleyville. El 2 de diciembre el ejército volvió a capturarlo y las tropas de la ONU se hicieron la vista gorda cuando fue apresado y torturado.
Inicialmente fue trasladado a Leopoldville, expuesto y vejado ante periodistas y diplomáticos, luego fue maltratado y torturado de manera sistemática, pero manteniendo su moral firme y desafiante frente a tan abismal acción y ante el silencio de la comunidad internacional.
Finalmente fue trasladado a Katanga y, como prueba de supremacía de la CIA y la Colonia Belga, ejecutado el 17 de enero de 1961. Su cuerpo fue sumergido en ácido para no dejar evidencia.
El imperio yanqui y los colonos belgas anunciaron que lo habían asesinado “campesinos airados”, y quisieron hacer creer que fueron “enemigos congoleños”, aspirando sembrar en el imaginario del mundo la idea de que los pueblos africanos no eran capaces de gobernarse a sí mismos.
Lo cierto fue que el presidente norteamericano Dwight Eisenhower ordenó su muerte desde la Casa Blanca en agosto de 1960. La tarea fue asignada a la CIA en las manos del agente Frank Carlucci, quien años después fungió de secretario de Defensa de Ronald Reagan.
Cuando fue brutalmente asesinado, Lumumba tenía 35 años. Su muerte indignó a millones de personas en el mundo. En el Congo hubo revueltas sociales, pero ninguna alcanzó a convertirse en lucha armada o ejército popular, frente a la brutal represión de las tropas de la ONU y los mercenarios que, junto a las fuerzas de facto, azotaron la nación.
Símbolo de la lucha de los pueblos africanos por su libertad, su ejemplo y memoria quedaron sembrados en todo el mundo.
Hoy los pueblos del mundo, azotados por los imperios, yanqui y europeo, continúan la lucha por la independencia, y el grito anticolonial de Lumumba acompaña cada batalla por la libertad.
La fuerza desafiante de su palabra
Patrice Lumumba no representó peligro ni para la CIA, la Colonia de Bélgica ni para el imperio estadounidense hasta el momento de tomar posesión como Primer Ministro. Estos siempre pensaron que el Movimiento Nacional Congoleño era aliado para mantener el coloniaje en un nuevo escenario.
Lo que desencadenó la furia de Bélgica y del rey Balduino I fue su discurso anticolonialista en su toma de posesión, donde Lumumba denuncia los atropellos históricos al expresar:
“Durante los 80 años del gobierno colonial sufrimos tanto que todavía no podemos alejar las heridas de la memoria. Nos han obligado a trabajar como esclavos por salarios que ni siquiera nos permiten comer lo suficiente para ahuyentar el hambre, vestirnos o encontrar vivienda, o criar a nuestros hijos como los seres queridos que son. Hemos sufrido ironías, insultos y golpes, día tras día, nada más porque somos negros”. Condena el sistema jurídico colonial que sirve al Rey y al imperio. “Las leyes de un sistema judicial que solo reconoce la ley del más fuerte nos han arrebatado las tierras. No hay igualdad, las leyes son blandas con los blancos pero crueles con los negros. Los condenados por opiniones políticas o creencias religiosas han sufrido horriblemente, exiliados en su propio país, la vida ha sido peor que la muerte”.
Y declara la muerte de la colonia:
“Pero nosotros, los que vamos a dirigir nuestro querido país como representantes elegidos, que hemos sufrido en cuerpo y alma la opresión colonial, declaramos en voz alta que todo esto ha terminado ya. Se ha proclamado la República del Congo y nuestro país está en manos de sus propios hijos”. Fueron razones suficientes para desatar la furia de quienes se creen amos del mundo.
Su primer libro Elena y los elementos lo publicó en 1951. Vivió con la palabra en éxtasis total, con una exagerada capacidad de recrear el poema de muchas maneras y el final es el impacto del alma viva, sus sentidos los Rasgos Comunes, el Animal de Costumbre, la Filiación Oscura, Lo huidizo y permanente, Un día sea, Por cuál causa o nostalgia, en el Aire sobre el aire.
Remonta la mirada del sol, y en un instante la tempestad, con el oro del sueño crea la estación en La profundidad o en la transfiguración del amor para alcanzar el rumbo de la esperanza siguiendo la aurora fugitiva que se convierte en ángel.
Presentamos poemas de Elena y los elementos. Las fotografías se las tomé en el 2002. Nuestro querido poeta se fue en Le Bateau ivre en el 2003.
Hoy lo seguimos celebrando, está cumpliendo 97 años.
Encuentro
Poético del Sur honra con Agave a nuestro Gran Aquiles en la
parroquia San Juan
José Javier Sánchez
La II Edición del Encuentro Poético del Sur llegó este 30 de
octubre de 2019 a la Casa Cultural Aquiles Nazoa de la Parroquia San
Juan, con el objeto de propiciar espacios para una orgánica de los
movimientos culturales y brindó a los caraqueños del centro y
sureste de la ciudad, un espacio de resplandor, al reunir al Grupo
Agave y a Poetas venezolanos en un recital de múltiples voces.
La Poesía alejó la lluvia para hacer sentir la palabra como
espíritu. En el patio central de esta casa, patrimonio de la
parroquia y la ciudad, pasadas las 4 pm, se alzaron las voces de
nuestros poetas: Ivonne Thompson tomó la palabra con el Manifiesto
de Agave, analogía entre la agrupación y la madre Savia; Arturo
Sosa Leal resaltó la resistencia del hombre de hoy ante la
adversidad, Griselda Bracoviche dibujó el asombro de lo cotidiano;
María Mogollón celebró a la luna y al barrio cosmopolita; Carmen
Inestroza, en ritmo de contradanza, canto décimas a la integridad de
la mujer; María Eugenia Inojosa denunció el mal uso del poder y la
mentira; Fernando Berroteran honró nuestros ancestros y finalmente
Arlette Valenotti Brindó un homenaje a nuestro Aquiles Nazoa en
vísperas de su Centenario.
El Encuentro Poético del Sur continúa su fiesta en las comunidades.
Este domingo 3 de noviembre brinda homenaje al “Gordo” Edgar
Pérez en La Vega y ofrenda a Los Parranderitos del Waraira en La
Pastora.
Resulta imposible hablar de las navidades caraqueñas sin citar el aguinaldo La capilla está abierta,
la historia de fe que envolvió a María Nicomedes Hernández de Díaz
junto a su familia, y al Conjunto América y su tradición musical
preservada por más de 70 años.
Para Silvia Piñango, directora de la agrupación, la Navidad es
devoción a la sagrada familia y al Niño Jesús. Ella nos dice: “Mi casa
se viste de Navidad desde el 1° de diciembre y lo principal es el
nacimiento y los aguinaldos. La Navidad es renacer de la vida y nuestra
devoción al Niño Jesús como figura universal. Siempre decimos: Jesús de
la misericordia en ti confío”.
Tanta es la devoción con el Niño Jesús que su madre murió el 16 de diciembre de 2014 y el día 24 cantaron en La Capilla.
Inicio de la tradición
“Nuestro grupo”, nos cuenta Silvia, “nace de un milagro que Jesús,
María y José hicieron a mi abuela María Nicomedes y a Hilario, su hijo.
La abuela supo de la devoción en La Capilla de Sarría y llegó cuando aún
vivía la Iluminada de Sarría: Dolores Rengifo de Ramírez. Contaba la
abuela que Dolores vino con el milagro del pan, que cuando lo fue a
picar en su interior estaba la palabra Jesús”.
En Sarría aseguran que Dolores escuchaba la voz de Jesús, María y
José y ellos pidieron construir La Capilla que hoy se mantiene abierta a
la feligresía donde el pan es ofrenda permanente en ese espacio de
oración y espiritualidad. María Nicomedes se hizo devota y siempre pedía
por la salud y protección de sus hijos. Hubo un tiempo en que ella notó
a su hijo angustiado y le preguntó si tenía algún dolor o estaba
enamorado. Ante el silencio del joven, se arrodilló frente a la imagen
de la Sagrada Familia y le pidió ayuda.
Días después Hilario habló: “Mamá, fui a tocar a una fiesta, conocí a
una dama, bailó conmigo y me dijo que podía visitarla en su habitación.
Toqué mi set, fui a la terraza y se me apareció un señor de liqui-liqui
gris con el cabello blanco, me colocó la mano en el hombro y me dijo:
Negro, no vayas con esa mujer que te está invitando a su habitación,
porque ella es la esposa de un Coronel y si ese hombre te encuentra allí
te va a matar y te va a volver picadillo, y si vas se acaba el Negro,
se desaparece, y me insistió: júrame que no vas a ir”.
Hilario le manifestó que sintió un escalofrío, sacó su reliquia y le
dijo: “Señor, se lo juro por esto”, pero el hombre ya no estaba, lo
buscó y no lo encontró.
Al escucharlo la abuela le dijo: “Fue un milagro de Jesús, María y
José, seguro ibas a morir. Ahora dejas ese conjunto y vamos a hacer el
nuestro de aguinaldos, yo haré unos aguinaldos y pagaremos la promesa a
ellos por haberte salvado la vida”.
Era el año se 1946. La abuela no sabía leer ni escribir y trabajaba
en una casa de familia del Country Club. Un día, esperando el autobús,
le vino a su mente la canción y comenzó a entonar: La capilla está abierta de noche y de día, rezaremos todos tres Ave María…
Llegó a casa y le dijo a su hija Atilia: “Busca papel y lápiz que tengo
una canción que te la voy a dictar”. Desde ese día cantan a Jesús,
María y José. Desde ese día compuso mientras cocinaba, cuidaba a los
hijos o velaba el sueño de la familia. Hasta mayo de 1985 cuando
falleció y dejó un legado de más de 300 aguinaldos.
El Conjunto América nació en la parroquia Altagracia, en La Vuelta de
los Eucaliptos, hace 73 años, como un grupo de niños, y hoy se congrega
en la 1era calle de El Retiro. La tía Pola, tenía 10 años cuando cantó
por primera vez el aguinaldo.
Cada año, después del 15 de septiembre, inician los ensayos. La
promesa a la Sagrada Familia se paga el 24 de diciembre en La Capilla de
Sarría y el día 26 realizan la novena al Niño Jesús, cantando a los
pesebres de casa en casa, en el sector El Retiro.
La abuela tenía musa para componer sus letras:
“Los pastores nos dejaron el recuerdo más bonito/ cantando los aguinaldos al niño Jesús bendito/ con humildad y gran cariño, reverencia y buena fe/ les diremos unos versos a María y a José”.
Y Aguinaldos nuevos se escriben todos los años:
“Silencio, esta es la hora de entrar/ calladitos, calladitos, no se vaya a despertar/ porque si lo despertamos él se nos pone a llorar”.
Silvia dirige el conjunto desde 1973. Antes fueron la abuela y mamá
Atilia. José Gregorio Hernández es el director musical y tresista.
Silvia nos narra que José G. no sabía tocar el tres. El 25 de diciembre
de 1979 muere su padre, tresista del grupo, y al año siguiente él tomó
el tres y comenzó a ensayar. La noche del 23 soñó con su papá que le
decía: “No te preocupes hijo, yo tocaré contigo”, y a partir de ese
momento es el tresista.
Silvia Piñango.Directora del Conjunto desde hace 46 años
La tradición de familia regada por el mundo
Del grupo han surgido músicos de trayectoria internacional: Juan
Pulía, padre e hijo, Carlos Esposito, Sanova, Carlos Luis, María
Alexandra y otra generación crece: Alexander, tamborero desde los dos
años; Santiago, el tataranieto, toca las maracas; Beatriz y Argelia
cantan y componen. Su familia es como los Buendía, pero marcados por la
Navidad y el amor.
La abuela nunca quiso hacer negocios con los aguinaldos. Mucha gente cree que La Capilla está abierta
es del Conjunto de Jesús, María y José. Nos cuenta Silvia: “Ese
aguinaldo lo grabaron ellos. Les encantaba y lo pidieron prestado para
cantarlo, no para grabarlo. Luego tuvieron la posibilidad de grabar y el
productor les dijo: ‘Lo primero que van a grabar es La Capilla, y si no graban no hay negocio’”.
Un día Hilario, viajando a Lara, escuchó la canción en un local y al
llegar a Caracas comentó a la abuela que en un botiquín estaba sonando
su aguinaldo. “¿Y quién lo grabó?”, preguntó la abuela y luego comentó:
“Si ellos lo grabaron está bien, no quiero nada, cuando yo me le
arrodillé a Jesús, María y José nunca le dije esto es un negocio, porque
para mí esto es una fe”.
El conjunto aún no materializa el proyecto de grabar un disco, pero
el grupo y sus aguinaldos gozan de reconocimiento, Chacao lo declaró
Patrimonio Cultural y su aguinaldo fue grabado por el Coro Infantil
Venezuela, Cecilia Todd y Los Tucusitos, entre otros.
Finalmente expresa Silvia: “Queremos seguir cantando. Tenemos que
cambiar la mentalidad de consumo para tener mejor familia, mejor país y
desde nuestro canto contribuimos para ello. La permanencia del grupo en
el tiempo, la sostenemos desde la fe. Aquí estamos, hasta que Jesús,
María y José diga.
Es tradición recibir la Navidad en Sarría y la mantendremos siempre.
JOSÉ JAVIER SÁNCHEZ / CIUDAD CCS
FOTOS VLADIMIR MÉNDEZ
Si existe alguna palabra que pueda describir mi primer acercamiento a
"Antología sin descanso" de nuestra querida y celebrada poeta María Alejandra Rendón, de seguro es
conmoción. Lo segundo y no menos importante la posibilidad de revivir mi capacidad de asombro, desde su voz y su entereza.
En los poemas de este libro publicado por Ediciones Madriguera, (2018), y presentado en los espacios de Chocolate con cariño, durante la Filven 2018, existe una fuerza poética de la mujer que
ejerce su papel como constructora de un universo forjado en mil
batallas, y el lenguaje le da la altura que alcanza en un trabajo
comprometido con su tiempo histórico.
La denuncia desde sus versos se arma de imágenes que
logran dibujar una estética de la resistencia desde la condición de
mujer.
María Alejandra se arma de lenguaje para decirle al mundo:
"sepan bien a quién
entierran
no toda boca que se cierra
hace silencio"
Nuestra poeta está dispuesta a
gritar, cantar, orar, para librar a la mujer, al ser humano, de la
injusticia.
Celebró este libro, esta edición, estos poemas. Celebró a
María Alejandra Rendón
SOMARI DEL NOMBRE QUE FUE TACHADO Será que hay nombres que pesan tanto que hacen ruido infinito que
van más allá del licor que torturan será que hay nombres que no hay
cartel que los sostenga sin atacar sensibilidades primitivas
José Javier Sánchez en aires y tono de Gustavo Pereira
Hoy hace 5 años, que estando en mi oficina en la torre norte del CSB,
esperando la Inauguaración de Filven recibí la triste noticia de la
muerte de un pana. Esa tarde, mas o menos a esta hora, la ciudad de
caracas fue tomada por una neblina que bañó todo el capitolio y el
centro de Caracas.
Salí de alli disparado al Teresa Carreño a conocer
que pasaría con Filven y ya se había decidido suspender la feria
temporalmente. Un dolor, una tristeza, una impotencia tomaba nuestro espíritu,
no sabía que decir, tampoco me entró un ataque de llanto.
Después de
estar allí, decidí salir a tomar aire para asimilar esa perdida y nos
fuimos, Betty Tovar, Angela Negrín y yo a buscar un espacio donde drenar
el dolor. Nos fuimos a un sitio escondido de la ciudad pero no tan
distante.
Llegamos al "Bar Vigo" de La Candelaria Norte, un sitio que
siempre frecuentaba con mi hermano Roger Herrera, que se carcterizaba en
ese momento por su olor a orines y por su atención particular que se
distinguía por ofrecer Sardinas fritas como pasapalo a los bebedores.
Alli mucha gente estaba en el Bar tomando birras, y viendo la
televisión, atrapados por una nostalgia y una tristeza colectiva.
Allí
si lloramos, compartimos anécdotas, experiencias cercanas,
referenciales, con el amigo que partía a otra dimensión. allí lloramos y
nos quedamos ese día con la incertidumbre del devenir.
Fue un día de un
vacío profundo, y lea que esta bien escrito. Un vacío profundo, que no
lo llena nadie y que no tiene sustituto en esta dimensión política,
militar, social, cultural en la que nos enfrentamos.
Nos toca construir
nuevos referentes. Avanzar. liderar, pintar presentes, con nuestras
voces, nosotros los iguales.
LAS RAZONES POR LAS QUE ALGUIEN
ALCANZA LA FAMA SUELEN SER FRÍVOLAS O INJUSTAS.
A YULIMAR LA RECORDAMOS
POR SU TRÁGICA DESAPARICIÓN CUANDO DEBERÍAMOS HACERLO POR SU LABOR
SOCIAL, A TRAVÉS DE LA CUAL DIO LO QUE A ELLA —Y A TANTOS— LE QUITÓ EL
SISTEMA
POR JOSÉ ROBERTO DUQUE • @JROBERTODUQUE / ILUSTRACIÓN JESSICA MENA
La televisión, y en general los medios de información, la literatura o
cualquiera de esas truculencias relacionadas genuina o tramposamente
con el arte, suelen servir para inmortalizar la obra o vivencias de
gente que la humanidad hace bien en atesorar como ejemplo o recuerdo.
Esas truculencias también pueden ser y han sido buenas para inmortalizar
el recuerdo de unos cuantos imbéciles olvidables. El caso es que es
mentira que todo ser humano bañado en grandeza ha dejado algún registro
documental o ha sido documentado con justicia por la industria de
fabricar íconos: hay una vida frente a las cámaras (y ahora en las
redes) y otra vida; la primera puede hacerte famoso, pero la segunda es
la que te hace valioso.
Ejemplo: si la importancia de aquella chamita, estudiante de Letras
de la UCV, llamada Yulimar Reyes, estuviera sujeta a lo que hizo o dijo
frente a la única cámara de televisión que registró alguna vez sus
palabras (minutos u horas antes de su muerte), su grandeza se reduciría a
unas declaraciones en las que analizaba así el recién comenzado
estallido del 27 de febrero de 1989: “Es por el alto costo de la vida,
es por el pasaje, es por el aumento del salario, porque es mentira que
ese aumento fue de treinta por ciento, en realidad ha sido de diez por
ciento”. Le habían preguntado a qué se debía la protesta y ella se
despojó de toda rimbombancia, de todo rebuscamiento, de toda actitud de
líder o dirigente (que lo era); olvidó o dejó de lado el análisis
profundo y la conexión con las lecturas que tenía, obvió las conversas
con sus compañeros de militancia, y fue al grano, es decir, al pueblo
(grano: semilla): respondió conforme al sentir de la gente que la
rodeaba: el pueblo estalló porque había unas cosas que depauperaban su
vida y esas cosas son esta, esta y esta. Dijo dos o tres generalidades
sobre el paquete económico que Carlos Andrés Pérez le impuso a
Venezuela, y ya está.
Pocos momentos después un disparo a corta distancia, efectuado por un
policía (“el cabo Canelón”, así sin más señas) la convirtió en leyenda y
en motivación de sus compañeros de generación.
DONDE SE FORJA EL ACERO
Si algún urbanismo califica como ejemplo de lo que no debe hacerse
cuando se construyen viviendas para seres humanos, “eso” es Nueva
Tacagua: una urbanización abortada que intentó convertirse en comunidad y
en lo que se convirtió fue en un zombi de comunidad. Un clásico de las
estafas a la nación: millones y millones invertidos en un plan de
edificios residenciales que, antes de ser inaugurados, ya se estaban
derrumbando junto con el precario terreno en el que fueron construidos.
Es casi imposible meter en una misma frase el nombre de Nueva Tacagua y
la palabra “ternura”, pero ya que hemos logrado la hazaña hay que
rematar: en ese espacio donde, ya en los años 80, gobernaban la rata, el
hampa, las enfermedades y la destrucción, fue donde Yulimar Reyes
realizó su trabajo cultural.
En esa caricatura de unidad residencial llenó de cuentos, títeres y
emociones a cientos de niños condenados a no ver otra cosa que un tejido
social improbable. Llegaba, reunía a esos niños y vecinos del espanto,
los ponía a escuchar y a decir historias y de pronto agarraba unos
materiales y les daba forma a unos personajes: con basura o de la basura
sacaba los materiales para hacer sus insólitos muñecos y esos muñecos
cobraban vida. No llegaba a los 20 años y ya andaba en esos menesteres,
para los que tenía tiempo a pesar de que también tuvo que estudiar,
trabajar y enamorarse, entre otros asuntos en los que casi todo el mundo
anda a esa edad. Por ejemplo, hacer la Revolución como se hacía en la
época: sin reconocimientos oficiales, sin redes sociales, sin recursos,
sin sueldo. Con las puritas ganas y el impulso de una vaina que llamaban
conciencia.
En la Universidad Central de Venezuela encontró además tiempo y
espacio para otra forma de militancia: la que se construye en la
afiliación a un partido y la juntura con unos compañeros
cabezacalientes. Con esos bichos tan violentos como ávidos de cultura
comenzaba a desarrollar una singular trayectoria en la que siempre se
veía reflejada y atravesada la paradoja dicha arriba: era violenta para
manifestar y agitar pero tierna para hacer algunas dulces trampas, como
por ejemplo “colear” a sus panas en las películas (era anfitriona o
acomodadora en la sala de cine ubicada en ese edificio que hoy es sede
de Unearte), entregarse al disfrute de la literatura, ser una muchacha
universitaria de 20 años.
NO LLEGABA A LOS 20 AÑOS Y YA ANDABA EN ESOS
MENESTERES, PARA LOS QUE TENÍA TIEMPO A PESAR DE QUE TAMBIÉN TUVO QUE
ESTUDIAR, TRABAJAR Y ENAMORARSE, ENTRE OTROS ASUNTOS EN LOS QUE CASI
TODO EL MUNDO ANDA A ESA EDAD —
Es célebre la reconstrucción en retazos de sus últimas horas:
incorporada a las protestas que habían estallado en Guarenas y en
Caracas, andaba por la zona de San Agustín rodeada de pueblo y haciendo
lo que el pueblo mandaba, cuando aparecieron los reporteros de un canal
al que le interesaba debilitar al gobierno de turno, y le abrieron
cámara y micrófono. Dijo lo que le dejaron decir, aunque no todo lo que
dijo fue transmitido; tuvo tiempo de ir a un teléfono público y de
comunicarse con su amiga y camarada Ana Teresa Gómez, a quien le dijo
emocionada que iba a salir por televisión echando un breve discurso
contra el gobierno. Ana Teresa y otros miles o millones de venezolanos
hemos visto esa breve alocución, unos pocos la recordamos, pero ella
misma no alcanzó a verse a sí misma en esa pantalla. Ana Teresa la
recibió horas después en la morgue del Hospital Clínico Universitario,
con un regaño por haberse dejado joder. Tenía 22 años y ya había
cumplido su gigantesca misión en favor de otro mundo posible.
¿Huellas, homenajes y recordatorios? Que se sepa, existe un Centro de
Documentación e Información (del Banco de la Mujer) que lleva su
nombre. En la devastada Nueva Tacagua (que sigue vegetando, negándose a
morir) también bautizaron “Yulimar Reyes” un centro de reuniones, igual
que un preescolar o Simoncito en Maracay. Yulimar Reyes también se
llaman o se llamaron varios concursos literarios y de documentales,
varios murales o trabajos gráficos la recuerdan con las facciones con
que apareció en la breve agitada televisiva que se lanzó antes de morir.
Yulimar se llama en su honor mi hija mayor (homenaje de su mamá, otra
de sus compañeras de militancia), y seguramente otras mujeres más. Pero
ténganlo por seguro, y si fuera posible averiguar y confirmar esto
apostaría lo que sea a que no estoy equivocado: la máxima obra de
Yulimar Reyes fue el cambiarle o salvarle la vida a alguno o algunos de
los niños de Nueva Tacagua. Alguno de ellos, alguna vez en su vida o en
este mismo momento, debe haber recordado la tarde remota en que una
muchacha bonita se apareció en su infierno familiar y le regaló un oasis
de historias y muñecos. Alguien tiene que haber por ahí, convertido en
treintón o cuarentón, que tenga memoria de ese acontecimiento. Ayúdenme a
buscar a alguno o algunos de esos seres humanos impactados por Yulimar,
porque estoy seguro de que existen.
“La poesía es
conocimiento, salvación, poder, abandono. Operación capaz de
cambiar al mundo, la actividad poética es revolucionaria por
naturaleza; ejercicio espiritual, es un método de liberación
interior”
Octavio Paz
Asirse de la
palabra, el verso, la imagen, es búsqueda que puede convertirse en
obsesión, si no se les precede del acto de la conciencia. Algunas
veces las palabras pueden sonar vacías o pretender rellenar lo que
para nosotros ni siquiera es ausencia o soledad.
La palabra
como disparadora del pensamiento abstracto, la palabra como
testimonio del sentir, la palabra como prueba finita de que existimos
en un tiempo y en un espacio definido. Como constatación de que
somos seres de un tiempo, que jugamos un rol que sera juzgado por la
historia.
Asumimos la
dirección de un taller de poesía dándole valor y respeto a la
palabra. No a la palabra como manufactura del escritor, Si a la
palabra como representación del pensamiento conciente,
pre-concebido, amalgamado, escanciado. Para ello apostamos al método
robinsoniano en el cual, un taller es un ejercicio andragógico.
Nuestro taller
de poesía rompe con la pasividad del pensamiento estéril, de allí
que nuestro taller se nutre con la voz de los grandes, dialoga con los poetas contemporáneos e impulsa a las
nuevas voces, no para que se conviertan en voces suicidas ni para que
se enclaustren en diálogos con divinidades omniscientes, si para que
se liberen y tomen vuelo, asaltando los aires y haciendo de la
palabra y del poema, testimonio de rebelión.
Este taller
dialoga con las voces del mundo; nos ha hecho reconocer, mas allá
del ego que nos envuelve, que no estamos solos en el hecho de la
palabra. Que nuestra forma no es la única, que no somos la tapa del
frasco, el último legado, lo post-apocaliptico. Y es por ello que en
cada sesión queremos discurrir por las imágenes, que nos brinda la
poesía universal
En nuestro
taller el universo también queda en Maracaibo, en Carora, en Nueva
Esparta, en Altagracia de Orituco, en Santa Rosalia, en Escuque en
Valera. Nuestra mayor rebeldía, es reconocer la rebeldía del otro,
beber de ella y decir en la palabra, yo también tengo la palabra
Para ello
somos orfebres, arquitectos, músicos, monjes, soldados, juglares y
para lograrlo, la alquimia vive en nuestro interior y la
espiritualidad nos corre en la sangre. Hemos bebido de San Juan de la
Cruz, de Baudelaire, de Santa Teresa, de Artaud; hemos gozado con
Lydda, con María Calcaño; hemos honrado a Palomares a Pereira;
hemos aprendido con Calzadilla y no paramos de leer, no paramos de
buscar, no paramos de intentar, de insistir en ese trabajo diario con
la palabra
Para esta
muestra poética que presentamos hoy, surge un nombre Agave.Desde una reflexión marcada por el deseo de querer
reconocernos como diversidad, y en esa nuestra diversidad,
coincidimos, de que existe en este tiempo algo capaz de unir a los
mas disimiles conversadores, poetas, artistas. Algo que es
representación de lo que somos en este tiempo y que a su vez es
símbolo de resistencia, ante todo lo que pretende convertirnos en
gente triste y derrotada. Por que cierto es, que asistimos todos los
jueves al taller de poesía a reencontrarnos con la esperanza, a
cargar baterías y a continuar trazando rutas que nos permitan seguir
construyendo un mejor país y una mas digna realidad
Como el agave,
la nobleza es parte de nuestro espíritu. Somos un grupo que genera
el sano placer de la ebriedad; cargado de dulzor en nuestra dimensión
humana; capaz de brindar abrigo desde nuestra fortaleza; somos un
taller abierto para las gentes que quieran convivir desde la poesía;
podemos generar música como ángeles y ruido como demonios. Nuestra
nobleza no nos hace indefensos, tenemos la capacidad y la posibilidad
de defender la dimensión humana , los afectos, y a cada uno de
nosotros, desde esa misma condición que nos conforma. Somos cáliz
de comunión, chute de cocuy, pan de domingo, beso de novio, abrazo
de hermano, solidaridad de compañeros. Para todo el que desea
compartir su poema o disfrutar de lo que generamos las puertas de
nuestro taller están abiertas y por esta vez brindamos con estos
versos para ustedes lectores del mundo.
Esperamos
compartir el elixir de estos poemas con la clara convicción de
seguir encontrándonos en ese transito infinito por la palabra