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miércoles, 10 de enero de 2018

Qué decir de la palabra, el verso, el poema, el taller? ¿Qué decir de la vida?






¿Qué decir de la palabra, el verso, el poema,
 el taller? ¿Qué decir de la vida?


La poesía es conocimiento, salvación, poder, abandono. Operación capaz de cambiar al mundo, la actividad poética es revolucionaria por naturaleza; ejercicio espiritual, es un método de liberación interior”

Octavio Paz



Asirse de la palabra, el verso, la imagen, es búsqueda que puede convertirse en obsesión, si no se les precede del acto de la conciencia. Algunas veces las palabras pueden sonar vacías o pretender rellenar lo que para nosotros ni siquiera es ausencia o soledad. 



 
La palabra como disparadora del pensamiento abstracto, la palabra como testimonio del sentir, la palabra como prueba finita de que existimos en un tiempo y en un espacio definido. Como constatación de que somos seres de un tiempo, que jugamos un rol que sera juzgado por la historia.



Asumimos la dirección de un taller de poesía dándole valor y respeto a la palabra. No a la palabra como manufactura del escritor, Si a la palabra como representación del pensamiento conciente, pre-concebido, amalgamado, escanciado. Para ello apostamos al método robinsoniano en el cual, un taller es un ejercicio andragógico.



Nuestro taller de poesía rompe con la pasividad del pensamiento estéril, de allí que nuestro taller se nutre con la voz de los grandes,  dialoga con los poetas contemporáneos e impulsa a las nuevas voces, no para que se conviertan en voces suicidas ni para que se enclaustren en diálogos con divinidades omniscientes, si para que se liberen y tomen vuelo, asaltando los aires y haciendo de la palabra y del poema, testimonio de rebelión.


Este taller dialoga con las voces del mundo; nos ha hecho reconocer, mas allá del ego que nos envuelve, que no estamos solos en el hecho de la palabra. Que nuestra forma no es la única, que no somos la tapa del frasco, el último legado, lo post-apocaliptico. Y es por ello que en cada sesión queremos discurrir por las imágenes, que nos brinda la poesía universal


En nuestro taller el universo también queda en Maracaibo, en Carora, en Nueva Esparta, en Altagracia de Orituco, en Santa Rosalia, en Escuque en Valera. Nuestra mayor rebeldía, es reconocer la rebeldía del otro, beber de ella y decir en la palabra, yo también tengo la palabra



Para ello somos orfebres, arquitectos, músicos, monjes, soldados, juglares y para lograrlo, la alquimia vive en nuestro interior y la espiritualidad nos corre en la sangre. Hemos bebido de San Juan de la Cruz, de Baudelaire, de Santa Teresa, de Artaud; hemos gozado con Lydda, con María Calcaño; hemos honrado a Palomares a Pereira; hemos aprendido con Calzadilla y no paramos de leer, no paramos de buscar, no paramos de intentar, de insistir en ese trabajo diario con la palabra

 
Para esta muestra poética que presentamos hoy, surge un nombre Agave. Desde una reflexión marcada por el deseo de querer reconocernos como diversidad, y en esa nuestra diversidad, coincidimos, de que existe en este tiempo algo capaz de unir a los mas disimiles conversadores, poetas, artistas. Algo que es representación de lo que somos en este tiempo y que a su vez es símbolo de resistencia, ante todo lo que pretende convertirnos en gente triste y derrotada. Por que cierto es, que asistimos todos los jueves al taller de poesía a reencontrarnos con la esperanza, a cargar baterías y a continuar trazando rutas que nos permitan seguir construyendo un mejor país y una mas digna realidad



Como el agave, la nobleza es parte de nuestro espíritu. Somos un grupo que genera el sano placer de la ebriedad; cargado de dulzor en nuestra dimensión humana; capaz de brindar abrigo desde nuestra fortaleza; somos un taller abierto para las gentes que quieran convivir desde la poesía; podemos generar música como ángeles y ruido como demonios. Nuestra nobleza no nos hace indefensos, tenemos la capacidad y la posibilidad de defender la dimensión humana , los afectos, y a cada uno de nosotros, desde esa misma condición que nos conforma. Somos cáliz de comunión, chute de cocuy, pan de domingo, beso de novio, abrazo de hermano, solidaridad de compañeros. Para todo el que desea compartir su poema o disfrutar de lo que generamos las puertas de nuestro taller están abiertas y por esta vez brindamos con estos versos para ustedes lectores del mundo.



 



 

Esperamos compartir el elixir de estos poemas con la clara convicción de seguir encontrándonos en ese transito infinito por la palabra








viernes, 25 de enero de 2013

Código postal 1010: La gran ciudad como albergue de un alma solitaria


Código postal 1010: La gran ciudad como albergue de un alma solitaria

Publicado por: http://www.avn.info.ve/contenido/c%C3%B3digo-postal-1010-gran-ciudad-como-albergue-alma-solitaria




Caracas, 03 Jul. AVN.- Destemplo mi derrota mi nostalgia. La arrincono contra las paredes del desengaño. Le apunto justo al cerebro y le disparo una sonrisa. Agonizante cae, me condena, me grita. Abro la puerto. Respiro suavemente. Salgo a la calle y marcho a otras conquistas.

Con este fragmento del poema Muerte súbita se describe la soledad, melancolía e intimismo que el literato José Javier Sánchez plasmó en su obra Código postal 1010, donde los escritos se impregnan de vivencias y querencias que dejan al descubierto los sentimientos más sublimes de una vida inmersa en el olvido.

Una gran ciudad como fondo sirve de escenario para que los poemas den rienda suelta a la simpleza de los recuerdos, que, visionados por el autor, presentan los matices de un verbo directo y sereno, sin más pretensiones que dibujar un mundo contrariado que anhela su reconstrucción.

"Este es un libro mucho más sentimental que mis obras anteriores. Me ayudó a liberar algunos fantasmas, a celebrar la ciudad como algo que va más allá de una plaza mayor, a verla desde una dimensión mucha más amplia, más allá de los mal llamados márgenes de la ciudad. Es un libro que quiero muchísimo porque el va cerrando esa etapa donde visioné la ciudad desde la calle. Me permite cerrarla para abrirme a otros temas, otras miradas", comentó Sánchez.

La obra, editada en 2010 por Monte Ávila Editores Latinoamericana, se pasea por poemas como Guayaba de mi niñez, Compañero desde el silencio, Morir en medio de la tarde, Con el río a cuestas, Este no es un poema surrealista, así como, Primero fue el verbo, Premonición, Despecho y Como decirte adiós a esta hora, entre otros.

También se desprende Postal para Gabriela, escrito que el autor dedica a su única hija y donde plasma:  


El aire deja de ser espeso cuando tú me sonríes. Cuando llenas mi cara de melaza. Cuando me pides que no pare de contarte cosas y es posible escucharte...

Tú sigue sonriendo y no temas por el lobo que juntos podremos darle caza y encerrarlo en un final feliz...


Amores y desamores, tradiciones, recuerdos y ciudad forman parte de esta obra que con el pasar de las páginas se interna en los pensamientos más nobles de una pluma reflexiva, contestataria y taciturna.

La segunda parte del libro recoge los escritos de otra de las obras de Sánchez titulada Hasta que el recuerdo lo permita, editada en 2009 y cargada de fragmentos que le escriben a la vida, a lo común y a lo real como parte de un todo.

Al respecto, Sánchez agrega: "En mis libros hay estados emocionales, es experimentar también la soledad, dibujarla y dibujarme en ella. Este libro lo escribí mucho más rápido, pero también plasmé que por muy mal que te pudieras sentir en algún momento, ese sentimiento no te mata sino te fortalece y te permite seguir para que te encuentres a ti mismo y así te abras a otros espacios".

Nacido en 1970 José Javier Sánchez es un destacado poeta y docente caraqueño que que ha publicado Fragmentos para una memoria (2007), Antología de decimistas caraqueños (2008), Hasta que el recuerdo lo permita (2009) y Código Postal 1010 (2010). También prepara Antología de los poetas caraqueñas.
Es coordinador de Atención al Escritor de la Fundación Editorial El Perro y la Rana, así como promotor de lectura en la sede la Librería del Sur, ubicada en el Teatro Teresa Carreño, en Caracas
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AVN 03/07/2012 13:20