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miércoles, 4 de marzo de 2020

Aquiles Nazoa está en el imaginario de su pueblo

Luis Alberto Montenegro: Aquiles Nazoa está en el imaginario de su pueblo




publicada el 27-02.20 en el Semanario Ciudadccs 
La fiesta por el centenario de Aquiles Nazoa irradia a todo el país.
Militantes de su poesía, trabajadores culturales, desde sus trincheras impulsan la obra de este creador.
Luis Alberto Montenegro, quien se define como un artesano de la imagen y la palabra, un defensor y seguidor de la obra de Aquiles Nazoa, nos recibió en su casa para darnos a conocer su relación espiritual y poética con nuestro Aquiles y saber por qué rutas anda en su centenario.

— Yo no jugué palito mantequillero, ni pepa y palmo con Aquiles Nazoa. No subí a su Volkswagen, cosa que me hubiese gustado mucho y no puedo considerar que fui su amigo entrañable.
Así comienza Montenegro su conversa con nosotros:

— Lo conocí, cuando fuimos compañeros de trabajo en el Inciba, donde él era parte de la Coordinación de Literatura y yo profesor de arte y nos tocaba cobrar el cheque juntos. Allí me encontraba con Aquiles y le buscaba conversación, porque yo sabía que había elementos que nos unían, sobre todo Villa de Cura.
— Villa de Cura, mi tierra natal –continúa Montenegro–, fue uno de los refugios donde estuvo confinado un tiempo por sus opiniones y escritos. Él fue Amigo de la familia Jaén, de Inocencio Utrera y Angelina Bolívar de Utrera, que le hacía las muñecas de trapo. Inocencio era primo de mi mamá y entre nosotros había un vinculo grato.

— ¿Puedes recordar una anécdota de ese tiempo?

— Cuando a Aquiles le pidieron la declaración jurada de bienes, él, con su verbo dulce y fuerte como guarapo de piña, declaró que uno de los pocos bienes materiales que poseía era su cédula de identidad. Amor, cuando yo muera, Despedida del Duelo y su declaración jurada de bienes considero son textos que hablan de su dimensión humana.

— ¿Cómo llegas a la obra de Aquiles?

— Hace años viví en Buenos Aires, allí declamé poesía en la Casa de la Cultura, leí a Guillén, Neruda, Vallejo, Andrés Eloy y, por supuesto, a Aquiles Nazoa. Luego, cuando regreso a Venezuela, me acerca a su obra su hijo Claudio, quien me obsequia Caracas Física y espiritual, por él también agradezco haber conocido a su familia.
A partir del encuentro con este libro comienzo a revisar atentamente su obra. Puedo decir que la vida no nos alcanza a nosotros para llegar hasta donde llegó Aquiles. Él fue un ser humano que no nos deja de sorprender a través del tiempo con su infinita obra.

— ¿Tienes alguna referencia familiar de Aquiles que quisieras compartir con nosotros?

— Debo destacar la influencia de su abuela paterna, su madre Micaela González, y Rafael Nazoa, su padre, quienes sembraron en Aquiles desde su temprana niñez el amor y el humor. Humor no complaciente, filosófico, emotivo. Hay un misterio indescifrable en Aquiles: cómo un autodidacta de múltiples oficios, saberes y sabores; maltratado, perseguido, encarcelado y exiliado y con tan escasos recursos económicos llegó a producir una obra fundamental. Cómo abordó el arte, lo popular, lo clásico, distintas disciplinas como la música, la danza, la arquitectura y la pintura. Aquiles es un ejemplo, en su centenario, de la fuerza irresistible del amor, no hay manera de detener al ser humano cuando hay ganas y pasión para hacer las cosas.

— ¿Qué acciones has desarrollado por preservar la obra de Aquiles en este tiempo?

— Junto a Nunzia, Jesús Sanoja, Ricardo Bolívar, Deisa Tremarias, Caneo Arguinzones(+), es decir, “Las fulanas esas”, hemos celebrado la vida de Aquiles desde hace mucho tiempo. Todo comenzó por un lugar de encuentro en las afueras de la UCV, de allí fuimos al Cementerio General del Sur el día de su cumpleaños y de su fallecimiento. Hace 15 años compramos flores y llegamos hasta el panteón familiar de los Nazoa, a honrarlo junto a los restos de su madre Micaela y de su hijo Sergio. Limpiamos su lápida y los alrededores, llevamos libros de Aquiles, muñecas de trapo y juguetes, adornamos su lápida y hacemos rondas de lectura. Cantamos, declamamos y conversamos desde y sobre Aquiles, y finalmente rezamos el Credo en colectivo y, si hay condiciones, vamos a El Guarataro y preparamos un sancocho colectivo en casa de Nunzia.

— ¿Cómo te ves en el Centenario de Aquiles?

— Yo me veo en este centenario al lado de “Las fulanas esas”, de poetas, músicos, promotores, de mi gente del 23 de Enero, de mis paisanos de Villa de Cura, apoyando en lo que gusten mandar, como trabajador cultural al servicio de quien me llame, en Catia, El Guarataro, San José o La Pastora.

— Si te tocara definir a Aquiles en una sola palabra…

— Indudablemente para mí es amor. En toda la obra de Aquiles está presente el amor, por su pueblo, su amor especial por el desvalido, su amor por Caracas, por la gente, por los animales, por las cosas más sencillas. Lo puedo ver en su canto a la sencillez, su canto a la hormiga, a la mosca, a las lombricitas, al cochino. Su amor a los amigos, a la mujer, al padre, a su pueblo.

— ¿Cómo te defines hoy en el Centenario de Aquiles?

— Como un artesano de la palabra y de la imagen. Yo no soy artista, ni poeta –nos expresa Montenegro–, tengo un solo poema escrito Creo en Aquiles Nazoa, el cual escribí a 5 años de su muerte, y que es mi más humilde homenaje a su obra, a su imaginario, a su lenguaje y a su dimensión humana.
— Puedo decir a todos que en este camino de la literatura, gracias a Aquiles –nos confiesa–, he escrito odas y por eso también soy odedor.
Permanecer en la casa de Montenegro es encontrarse con un trozo del corazón de Aquiles: muñecas de trapo, libros y un pequeño altar, donde, sin tendencias fanáticas ni religiosas, honra la memoria de Aquiles y da fe de su entrega a la vida y obra de este artista.
En relación con este espacio, Montenegro nos comenta:
— Atesoro muchos de sus libros, sus audios, sus retratos y ese espíritu de él, que vive en la gente que quiere, respeta y celebra a este genio y para quienes hoy abro las puertas de mi casa.

— ¿Formas parte de la comisión centenaria en este momento?

— No formo parte de ninguna comisión centenaria. Sólo pertenezco a los colectivos Las fulanas esas y al Movimiento de los poderes creadores del pueblo, y estaré donde la gente me convoque, un barrio, una escuela, una biblioteca, una plaza, para conversar y compartir mis conocimientos, los materiales y libros de Aquiles. Esa es mi tarea.

— ¿Cómo hacer una celebración que se parezca al Aquiles que valoró las cosas más sencillas?

— Para comenzar, quisiera definir a Aquiles tal como lo definió su hijo Claudio: amorosamente subversivo. Él lo precisa como un anarquista al que no le gustaba que le dictaran líneas políticas ni artísticas.
— Por eso –prosigue Montenegro–, quiero, desde esta tribuna, convocar a majaderos y majaderas, libres de pensamiento y acción, para que cada uno, desde su trinchera personal y colectiva, celebre la vida de Aquiles Nazoa en su centenario, desde la sencillez de la calle, del parque, de la relación con el otro.
— En este año debemos leer a Aquiles y reflexionar sobre qué estaría pensando él en este momento. Cada persona, poeta, músico, maestro, debería hacerse la pregunta de cómo quisieras que celebráramos su centenario, y quizá respondernos como él: “Dejarme ir por los propios pasos que manda mi corazón”.

— Por su tiempo de fallecido, por su centenario y por su figura, seguro no faltan propuestas de exaltarlo al Panteón Nacional, ¿cuál es tu opinión?

— Hay gente que no se ha enterado de esto: Aquiles estuvo, está y estará, en el panteón que le ha construido su gente, en el propio corazón de su pueblo. Desde ese lugar de los afectos lo celebramos cada año. Desde allí defendemos su espacio en el imaginario de los venezolanos y seguimos difundiendo sus libros, sus versos, sus muñecas, su obra.
Textos José Javier Sánchez | Foto Américo Morillo




miércoles, 10 de enero de 2018

Qué decir de la palabra, el verso, el poema, el taller? ¿Qué decir de la vida?






¿Qué decir de la palabra, el verso, el poema,
 el taller? ¿Qué decir de la vida?


La poesía es conocimiento, salvación, poder, abandono. Operación capaz de cambiar al mundo, la actividad poética es revolucionaria por naturaleza; ejercicio espiritual, es un método de liberación interior”

Octavio Paz



Asirse de la palabra, el verso, la imagen, es búsqueda que puede convertirse en obsesión, si no se les precede del acto de la conciencia. Algunas veces las palabras pueden sonar vacías o pretender rellenar lo que para nosotros ni siquiera es ausencia o soledad. 



 
La palabra como disparadora del pensamiento abstracto, la palabra como testimonio del sentir, la palabra como prueba finita de que existimos en un tiempo y en un espacio definido. Como constatación de que somos seres de un tiempo, que jugamos un rol que sera juzgado por la historia.



Asumimos la dirección de un taller de poesía dándole valor y respeto a la palabra. No a la palabra como manufactura del escritor, Si a la palabra como representación del pensamiento conciente, pre-concebido, amalgamado, escanciado. Para ello apostamos al método robinsoniano en el cual, un taller es un ejercicio andragógico.



Nuestro taller de poesía rompe con la pasividad del pensamiento estéril, de allí que nuestro taller se nutre con la voz de los grandes,  dialoga con los poetas contemporáneos e impulsa a las nuevas voces, no para que se conviertan en voces suicidas ni para que se enclaustren en diálogos con divinidades omniscientes, si para que se liberen y tomen vuelo, asaltando los aires y haciendo de la palabra y del poema, testimonio de rebelión.


Este taller dialoga con las voces del mundo; nos ha hecho reconocer, mas allá del ego que nos envuelve, que no estamos solos en el hecho de la palabra. Que nuestra forma no es la única, que no somos la tapa del frasco, el último legado, lo post-apocaliptico. Y es por ello que en cada sesión queremos discurrir por las imágenes, que nos brinda la poesía universal


En nuestro taller el universo también queda en Maracaibo, en Carora, en Nueva Esparta, en Altagracia de Orituco, en Santa Rosalia, en Escuque en Valera. Nuestra mayor rebeldía, es reconocer la rebeldía del otro, beber de ella y decir en la palabra, yo también tengo la palabra



Para ello somos orfebres, arquitectos, músicos, monjes, soldados, juglares y para lograrlo, la alquimia vive en nuestro interior y la espiritualidad nos corre en la sangre. Hemos bebido de San Juan de la Cruz, de Baudelaire, de Santa Teresa, de Artaud; hemos gozado con Lydda, con María Calcaño; hemos honrado a Palomares a Pereira; hemos aprendido con Calzadilla y no paramos de leer, no paramos de buscar, no paramos de intentar, de insistir en ese trabajo diario con la palabra

 
Para esta muestra poética que presentamos hoy, surge un nombre Agave. Desde una reflexión marcada por el deseo de querer reconocernos como diversidad, y en esa nuestra diversidad, coincidimos, de que existe en este tiempo algo capaz de unir a los mas disimiles conversadores, poetas, artistas. Algo que es representación de lo que somos en este tiempo y que a su vez es símbolo de resistencia, ante todo lo que pretende convertirnos en gente triste y derrotada. Por que cierto es, que asistimos todos los jueves al taller de poesía a reencontrarnos con la esperanza, a cargar baterías y a continuar trazando rutas que nos permitan seguir construyendo un mejor país y una mas digna realidad



Como el agave, la nobleza es parte de nuestro espíritu. Somos un grupo que genera el sano placer de la ebriedad; cargado de dulzor en nuestra dimensión humana; capaz de brindar abrigo desde nuestra fortaleza; somos un taller abierto para las gentes que quieran convivir desde la poesía; podemos generar música como ángeles y ruido como demonios. Nuestra nobleza no nos hace indefensos, tenemos la capacidad y la posibilidad de defender la dimensión humana , los afectos, y a cada uno de nosotros, desde esa misma condición que nos conforma. Somos cáliz de comunión, chute de cocuy, pan de domingo, beso de novio, abrazo de hermano, solidaridad de compañeros. Para todo el que desea compartir su poema o disfrutar de lo que generamos las puertas de nuestro taller están abiertas y por esta vez brindamos con estos versos para ustedes lectores del mundo.



 



 

Esperamos compartir el elixir de estos poemas con la clara convicción de seguir encontrándonos en ese transito infinito por la palabra








lunes, 13 de noviembre de 2017

Una apuesta a la Alegría. Agrupación de niños “Los parranderitos del waraira”


Una apuesta a la Alegría. 

Agrupación de niños 

Los parranderitos del waraira”








por José Javier Sánchez

A los pies del ávila entre los limites de La Pastora y Altagracia hay una barriada que se resiste a rendirse ante los embates de la violencia , el consumo, el vicio y la Maldad.
El Barrio Las Torrres es una comunidad cargada con un espíritu de inocencia de alegría, de esperanza, de sueños. Una comunidad que se esfuerza por crear espacios de respeto, de tolerancia, de solidaridad de sabiduría.

Desde hace muchos años esta comunidad esta marcada por dos manifestaciones culturales de la caraqueñidad, entendiendo a caracas como la ciudad y también como la provincia. Es por ello que ella reúne gustos sentimientos y afectos de las grandes ciudades y valores autóctonos de la tradición y del calendario de fiestas

La Parranda del niño Jesús los 23 de diciembre y el velorio de cruz el segundo o tercer mes de mayo son símbolos de la memoria colectiva de este barrio pastoreño que no posee la arquitectura colonial pues sus casa son multisápidas manifestaciones de la ingeniería y arquitectura popular pero sus habitantes sus vecinos asisten a estas manifestaciones de manera masiva.



Con el deseo de preservar la Parranda del niño Jesús y de impulsar el crecimiento de una generación de relevo que asuma el destino de estas fiestas el día 10 de octubre de 2017 en la calle liberación del barrio las torres frente a la casa de la señora Aurora y la señora petra(+) fundamos el grupo musical de niños aguinaldos “Los parranderitos del Waraira” con el deseo de formar interpretes, cantores, percusionistas, coristas de las hermosa tradición de aguinaldos venezolanos











Un grupo de quince niños, Lenin Hernández, Beison Bravo, Juan Jose Mesa, Naiyer Martinez, Jaciel García, Paola Mujica, Danna Mujica,  Rumelis Russo, Rosmeli Russo, Derek Varcocevicius, Victoria Santander, Victoria González,  Julians Álvarez, Fabian Correntin, Samuel Velasquez, Gabriela Parada. Gabriela López, Alejandro Rosal, Disley Mendoza, Sabierlys García, Kervin Barrios, Alexandri Guevara, Adrainellys Guevara, Gabriel Parada, Adrinyer Maertínez y Yosmari Ramírez fueron convocados a integrarnos en una propuesta que diera inicio a los preparativos de la fiesta de navidad. Ante un país con una economía deprimida, ante la imposibilidad de celebrar con abundancia, con lujos, con excesos las fiestas decembrinas, apostamos desde la sencillez integrar a nuestros niños como una familia, para entonar los coros, aprender los versos, hacer sonar los chaperos, escuchar roncar el furro y poder inventarnos una navidad signada por valores como la paz, la solidaridad, el respeto, el amor, la bondad, la hermandad. Convencidos que en este escenario estamos construyendo una comunidad que será marcada por el respeto y que hará de nuestros niños, hombres y mujeres de bien.


Los aguinaldos, herencia del villancico español que celebra el nacimiento del niño Dios, tienen un significado en nosotros, de tiempo para renacer como seres en el amor, la solidaridad y el trabajo, en el goce sano de la fiesta.

Adoramos al niño y adoramos la infancia, la inocencia, el tiempo de soñar, de proyectarnos, de ser mejores, hombres y mujeres de bien. Celebramos al niño y celebramos la oportunidad de estar vivos, de amar a nuestros padres, a nuestros hijos, de crecer. Le cantamos al niño y en nuestro canto reinventamos el mundo, reinventamos nuestra realidad para llenarla de magia, de luz, de tiempos de paz

Los parranderitos del Waraira nace para llevar el canto casa por casa a los vecinos, para sustituir con nuestro canto el ruido del regueton y de la música contaminante, para tomar la calle como espacio de alegría, para que ya no se escuchen disparos sino acordes de cuatro, repiques de tambor, toques de chaperos.

Los parranderitos del Waraira son guiados por Javier Sánchez director general y fundador del grupo flor de patria y cultor de cruz de mayo y parranda de niño, Laura Sanchez directora de voces, cantora y fundadora del grupo de Aguinaldo Guaicaipuro de la pastora, Freddy Herrera cultor de parranda de niño, Alejandro Serrano coreografo, cultor de parranda de niño y poeta, Luis López, director de armonia Músico y cultor de cruz de Mayo, Ivan Walcott, Cultor de parranda de niño y reyes, y Marlene mata, directora de armonia parrandera y cultora de parranda de niño











Nuestro proyecto aspira fortalecer el trabajo de investigación con los niños de la comunidad brindándole la posibilidad de asistir a Carayaca y compartir con Las voces risueñas de carayaca y su experiencia, con el Conjunto América y su experiencia de mas de 60 años entre San José y Sarría difundiendo la canción la capilla esta abierta y los aguinaldos de Nicomedes Díaz

Para fortalecer el trabajo de estos niños y desarrollar la escuela Parranderitos del Waraira, nos reunimos todas las semanas a comulgar con el canto y la alegría.





 



domingo, 6 de agosto de 2017

DE POR QUÉ SOMOS LUNEÁTICOS




DE POR QUÉ SOMOS LUNEÁTICOS



La experiencia de un taller literario nunca dejará de sorprendernos,  independiente  del  rol  que  nos  toque  jugar,  ya  sea  como facilitador o como poeta participante; llegamos a un taller a encontrar respuestas a todas las inquietudes que nos toca confrontar desde la escritura.

Asistimos a un juego de incógnitas por descifrar. En cada sesión se despiertan diversas sensaciones relacionadas con la  palabra,  la  lengua  y  el  lenguaje.  El  taller  se  convierte  en la aproximación a pequeños universos del lenguaje que tienen la posibilidad de ser transformados, reinterpretados, reescritos desde nuestra propia voz.

El  lenguaje  deja  de  ser  un  cliché,  una  atadura,  una  mordaza,  y  desde  la  escritura  nos  liberamos  de  dogmas  y  refundamos  el  amor,  la  guerra,  la  memoria,  los  afectos.  Desde  el  lenguaje  fundamos  un  nuevo  lenguaje  para  comunicarnos con nuestros dioses, con la naturaleza, con el cosmos, con los distintos paisajes, y la ciudad deja de ser un estereotipo para nutrirse de todos los matices.

Desde las múltiples  lecturas  comprendemos  que  tenemos  la  posibilidad  de  aportar  a  la  transformación  de  las  estéticas,  porque  somos arte y parte de ellas.

Asistimos a un taller a desprendernos del ego solitario de los  geniecillos  de  la  creación  o  a  levantar  nuestra  voz  si  nos  atormenta el silencio, pero, sobre todas las cosas del mundo, en este taller nos encontramos para crecer desde adentro.

Me  tocó  asumir  la  coordinación  del  Taller  de  Monte  Ávila  después  de  sostener  varias  conversaciones  con  el  querido Carlos Noguera, quien llevaba las riendas de nuestra casa editorial para la época de nuestro taller. Su solicitud fue amena y presta para lograr mantener la calidad de los  talleres  que  desde  hace  muchos  años  se  ofrece  a  los escritores venezolanos.

Mi propuesta fue clara desde un principio: adentrarnos al universo de la poesía venezolana, conocer la propuesta literaria de escritores venezolanos del Siglo XX que nos permitieran ampliar la dimensión de la poesía desde nuestras voces y generar espacios para compartir la experiencia.


El taller no solo sería un espacio para la creación sino también  para  la  reflexión  sobre  el  trabajo  realizado  por  nuestros grandes poetas y nuestros contemporáneos. Nos reuníamos los días lunes, un día rudo para un taller de poesía en la ciudad. Inicio de la semana, que muchas veces  nos  recibe  con  el  tedio  de  comenzar  las  labores  alienantes del trabajo monótono. Lunes de resaca, de reorganización de las ideas, del arranque de motores, lunes que  poco  a  poco  se  fue  convirtiendo  en  el  espacio  de  encuentro  sistemático  donde  el  profesor  pasó  a  formar  parte  del  colectivo  y  donde  los  participantes  asumieron  roles de facilitadores.

En  una  especie  de  escuela  andragógica  cada  quien  fue aproximándose a experimentar desde la humildad el reconocimiento del otro, la aceptación del otro, y así como lo hizo con su compañero de taller, lo hizo con los poetas venezolanos y con los grandes temas. La poesía pasó de ser un concepto, un género literario, a transformarse en una acción y una filosofía de vida.

 La tarde-noche de los lunes tomó otro tono. La Librería del Sur del Teresa Carreño dejó de ser el salón de clases y pasó a convertirse en el espacio que nos convocó, nos reunió y que fue acercándonos desde la acción directa con el lenguaje. Allí nos atrevimos a releer y reescribir nuestra infancia, nuestro concepto de la poesía, nuestra aproximación a los fenómenos naturales. Conversamos con Dios y con todos los demonios. En ese espacio los amantes de la poesía mística debieron escribir como malditos, los licenciosos escribieron como hermanitas descalzas, y también aprendimos a querer mucho más esta ciudad y sus suburbios.

Somos  luneáticos  por  hacer  de  los  lunes  un  día  de  movimientos, de tensión, de lecturas múltiples, de cervezas en los chinos, de café en La patana, de encuentros con grandes escritores. Los lunes nos enamoramos, nos reprochamos, nos acercamos, nos debatimos, nos lloramos, nos celebramos.  Los  lunes  dejaron  de  ser  días  muertos  para  convertirse en espacios que nos permitían dialogar con la noche, con los astros.

El lenguaje se hizo arma, pluma, almohada, aire marino, gota  de  lluvia,  grito  de  protesta  y  de  redención.  Por  eso  insistimos  en  darle  continuidad  a  estos  encuentros  con  la  palabra y con la poesía, y hemos entendido que hay talleres literarios que no tienen fecha de clausura, ni acto de cierre, ni graduación.

El  taller  nos  hizo  visibles  como  grupo,  por  eso  hemos  estado presentes en la Feria del Libro de Caracas (Filven), en el Festival Mundial de Poesía; hemos tocado espacios como el  Museo  de  Bellas  Artes,  la  Galería  de  Arte  Nacional,  el  Parque Los Caobos, la Plaza Bolívar, la esquina de Gradillas, el Eje del Buen vivir, la Casa de las Primeras Letras y el Ce-larg. De una u otra manera hemos ganado espacios desde el poema, que nos permiten invitar, a todo el que escribe, a socializar para seguir creciendo.

Esta selección que presentamos hoy para los lectores está conformada por Arturo Sosa Leal, Andrés Urdaneta, Arlette Valenotti,  Solange  Urbina,  Marlene  Murillo,  Noé  Trujillo, María Mogollón, María Milagros Sabetta, Diana Moncada, Miguel  Díaz  Chang,  José  Antonio  Barrios,  Ivonne  Acuña,  Abraham  de  Barros,  Ligia  Álvarez,  Luis  Augusto  López  y  Stephanía  Delgado,  con  la  misión  de  compartir  parte  del  trabajo producido en ese primer año de taller, desde el espíritu y la poética de un lenguaje en constante desarrollo, con la sencilla misión de abrir nuevos ciclos desde lo individual, y lo colectivo y para contribuir, desde el poema, a la transformación y desarrollo del ser humano.



 http://www.elperroylarana.gob.ve/luneaticos/



José Javier sánchez
(compilador)
Caracas, 2017

viernes, 14 de abril de 2017

El fuego que emerge de sus ruinas extinguirá su sombra





El fuego que emerge de sus ruinas extinguirá su sombra


El próximo domingo volverán a quemar a Judas
Estuvo huyendo todo el año
Se ocultó en oficinas de gobierno
En clínicas en jefaturas
No pisó los jardines ni conversó con los niños en la plaza
Creyó más en los curas de alta jerarquía
Buscó el perdón haciéndoles favores a los comerciantes


Ese carajo no cree en el futuro

Se sigue vendiendo por cuarenta monedas
Entrega a los jóvenes por droga
Le gusta seducir a infantas
Engaña a los ancianos
Estafa a los que aun tienen sueños
Ya no conversa con los locos ni con los alcohólicos
a la gente honesta le llena el cerebro de míseras ambiciones
Traiciona a los humildes
Distorsiona la verdad divide a los amigos
no creé en el país ni en el futuro.

Hoy lo volverán a quemar
Esta noche morirá
Y mañana desde su sombra
Renacerá en ambiciones ciega y enfermas avaricias


Dicen que él no es el culpable
Que en la antigüedad la culpa fue del césar
Y de los reyes católicos
Pero el pobre no es muy inteligente
Y trafica con los poderosos, 
los que explotan, los que matan, los que empobrecen
Le falta mucho para que se de cuenta de lo tonto que es, 
de lo infeliz


Lo han visto disfrazado en la Lecuna de metropolitano
Y en Irak llevaba puesto un uniforme de soldado Norteamericano
Cuando toca con suerte se disfraza de periodista de CNN
O de presidente latinoamericano de centroderecha
Pero el muy tonto se deja atrapar todos los años
Y la gente de los caseríos y barriadas lo sientan en una silla
Y hasta le leen su testamento


Voy a llevar a mi hija y a mis sobrinos para que vean los juegos artificiales esta tarde
Comeremos helados y en mi interior rezaré
Para que el fuego que emerge de sus ruinas
Extinga su sombra.




martes, 2 de agosto de 2016

Del otro lado del muro y ... de la ventana en el Celarg





 En el Celarg
Del Otro lado del muro y ...de la ventana
mostrará literatura de privados de libertad

El jueves 4 de agosto de 2016, a 6:00 p.m.
Tertulia “Del otro lado de muros y ventanas”
Con Lennis Carolina Pérez, Ricardo Romero y el Colectivo Letras Urbanas


El colectivo Letras Urbanas presentará las antologías “Del otro lado del muro”, de Lennys Carolina Pérez, y “Del otro lado de la ventana”, de Ricardo Romero, en la tertulia del Frente de Creación Literaria Oficio Puro, que se realizará el jueves 4 de agosto de 2016, en el Museo Rómulo Gallegos de la Fundación Celarg, de 6:00 p.m. a 8:00 p.m., con entrada libre.

La XCIII tertulia quincenal del Frente Oficio Puro permitirá presentar los resultados de la labor realizada por facilitadores de promoción literaria en nueve centro carcelarios del país.

Lennys Pérez es comunicadora social, tesista de la Universidad Católica Santa Rosa; obtuvo el Premio Nacional del Libro como promotora de lectura, en el 2006, como resultado de su trabajo de animación literaria en las cárceles. Es fundadora de la Red de Promotores de Lectura, y de la Red de Escritores de Venezuela.

Ricardo Romero también tiene larga experiencia como promotor de lectura y facilitador de talleres en espacios no convencionales. Las antologías que se presentarán fueron editadas por la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello, en el marco del trabajo realizado desde el Sistema Nacional de Talleres Literarios.

Lennys Pérez y Ricardo Romero, como integrantes del colectivo Letras Urbanas participaron en un trabajo de promoción de lecturas en catorce hospitales de Caracas, durante los años 2007 y 2009. La siguiente experiencia significativa fue en las cárceles.

La actividad del jueves 4 de agosto contará también con la intervención de José Javier Sánchez, poeta, promotor de lectura, comunicador social y educador popular, quien también participo en la experiencia de talleres en hospitales y con privados de libertad.

Él comenta que en esa ocasión emprendieron proyectos de expresividad literaria que consistieron en ejercicios de desautomatización del lenguaje, apoyados en la propuesta de los formalistas rusos y los surrealistas, procurando romper con mecánicas de la comunicación formal, buscando la permuta de las expresiones: “Los privados de libertad hacen un reconocimiento y revalorización de su lenguaje, el habla, la jerga. En la medida en que nos apropiamos del habla nos liberamos del prejuicio, promoviendo la expresividad como liberación en la comunicación.
No necesariamente expresión poética, el trabajo dio lugar a cuentos e historias que relataban la experiencia propia”.

Esta labor abarcó nueve centros penitenciarios. “Estuvimos en las cárceles de Mérida, que fue donde más se trabajó; en Trujillo, La Pica, Yare, INOF, El Rodeo, Lagunillas, La Planta, Santa Ana y Margarita. En estos libros resultantes se recogen cartas, autoretratos testimoniales, y ejercicios en torno a la mirada del otro, lo cual tiene una complejidad humana en el ámbito carcelario”, puntualizó Sánchez.

Letras Urbanas

El colectivo Letras Urbanas nació en junio de 2003, en el marco de la primera edición del Festival Mundial de Poesía, con el propósito de la Dirección de Literatura del extinto Consejo Nacional de la Cultura de multiplicar talleres de expresividad literaria en localidades, para que luego sus participantes asistieran al festival como poetas de la comunidad. Asistieron al nacimiento del Frente de Creación Literaria Oficio Puro desde mayo de 2014, y continúa
n acompañando el devenir de este movimiento poético musical.


Oficio Puro

“Trae tu poema y tu canción”, es el lema del espacio quincenal de Oficio Puro. En las tertulias literarias de Oficio Puro generalmente hay espacio para la libre participación. El Frente de Creación Literaria Oficio Puro lo integran el Colectivo Cultural Criticarte, Plaza de Poetas, En la Otra Orilla, Las Fulanas Esas, Conjuro de la Luna, Letras Urbanas, Tercera Propuesta (Guatire-Guarenas), así como talleristas y personas interesadas en compartir sobre arte y poesía.