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lunes, 13 de noviembre de 2017

Una apuesta a la Alegría. Agrupación de niños “Los parranderitos del waraira”


Una apuesta a la Alegría. 

Agrupación de niños 

“Los parranderitos del waraira”








por José Javier Sánchez

A los pies del ávila entre los limites de La Pastora y Altagracia hay una barriada que se resiste a rendirse ante los embates de la violencia , el consumo, el vicio y la Maldad.
El Barrio Las Torrres es una comunidad cargada con un espíritu de inocencia de alegría, de esperanza, de sueños. Una comunidad que se esfuerza por crear espacios de respeto, de tolerancia, de solidaridad de sabiduría.

Desde hace muchos años esta comunidad esta marcada por dos manifestaciones culturales de la caraqueñidad, entendiendo a caracas como la ciudad y también como la provincia. Es por ello que ella reúne gustos sentimientos y afectos de las grandes ciudades y valores autóctonos de la tradición y del calendario de fiestas

La Parranda del niño Jesús los 23 de diciembre y el velorio de cruz el segundo o tercer mes de mayo son símbolos de la memoria colectiva de este barrio pastoreño que no posee la arquitectura colonial pues sus casa son multisápidas manifestaciones de la ingeniería y arquitectura popular pero sus habitantes sus vecinos asisten a estas manifestaciones de manera masiva.



Con el deseo de preservar la Parranda del niño Jesús y de impulsar el crecimiento de una generación de relevo que asuma el destino de estas fiestas el día 10 de octubre de 2017 en la calle liberación del barrio las torres frente a la casa de la señora Aurora y la señora petra(+) fundamos el grupo musical de niños aguinaldos “Los parranderitos del Waraira” con el deseo de formar interpretes, cantores, percusionistas, coristas de las hermosa tradición de aguinaldos venezolanos











Un grupo de quince niños, Lenin Hernández, Beison Bravo, Juan Jose Mesa, Naiyer Martinez, Jaciel García, Paola Mujica, Danna Mujica,  Rumelis Russo, Rosmeli Russo, Derek Varcocevicius, Victoria Santander, Victoria González,  Julians Álvarez, Fabian Correntin, Samuel Velasquez, Gabriela Parada. Gabriela López, Alejandro Rosal, Disley Mendoza, Sabierlys García, Kervin Barrios, Alexandri Guevara, Adrainellys Guevara, Gabriel Parada, Adrinyer Maertínez y Yosmari Ramírez fueron convocados a integrarnos en una propuesta que diera inicio a los preparativos de la fiesta de navidad. Ante un país con una economía deprimida, ante la imposibilidad de celebrar con abundancia, con lujos, con excesos las fiestas decembrinas, apostamos desde la sencillez integrar a nuestros niños como una familia, para entonar los coros, aprender los versos, hacer sonar los chaperos, escuchar roncar el furro y poder inventarnos una navidad signada por valores como la paz, la solidaridad, el respeto, el amor, la bondad, la hermandad. Convencidos que en este escenario estamos construyendo una comunidad que será marcada por el respeto y que hará de nuestros niños, hombres y mujeres de bien.


Los aguinaldos, herencia del villancico español que celebra el nacimiento del niño Dios, tienen un significado en nosotros, de tiempo para renacer como seres en el amor, la solidaridad y el trabajo, en el goce sano de la fiesta.

Adoramos al niño y adoramos la infancia, la inocencia, el tiempo de soñar, de proyectarnos, de ser mejores, hombres y mujeres de bien. Celebramos al niño y celebramos la oportunidad de estar vivos, de amar a nuestros padres, a nuestros hijos, de crecer. Le cantamos al niño y en nuestro canto reinventamos el mundo, reinventamos nuestra realidad para llenarla de magia, de luz, de tiempos de paz

Los parranderitos del Waraira nace para llevar el canto casa por casa a los vecinos, para sustituir con nuestro canto el ruido del regueton y de la música contaminante, para tomar la calle como espacio de alegría, para que ya no se escuchen disparos sino acordes de cuatro, repiques de tambor, toques de chaperos.

Los parranderitos del Waraira son guiados por Javier Sánchez director general y fundador del grupo flor de patria y cultor de cruz de mayo y parranda de niño, Laura Sanchez directora de voces, cantora y fundadora del grupo de Aguinaldo Guaicaipuro de la pastora, Freddy Herrera cultor de parranda de niño, Alejandro Serrano coreografo, cultor de parranda de niño y poeta, Luis López, director de armonia Músico y cultor de cruz de Mayo, Ivan Walcott, Cultor de parranda de niño y reyes, y Marlene mata, directora de armonia parrandera y cultora de parranda de niño











Nuestro proyecto aspira fortalecer el trabajo de investigación con los niños de la comunidad brindándole la posibilidad de asistir a Carayaca y compartir con Las voces risueñas de carayaca y su experiencia, con el Conjunto América y su experiencia de mas de 60 años entre San José y Sarría difundiendo la canción la capilla esta abierta y los aguinaldos de Nicomedes Díaz

Para fortalecer el trabajo de estos niños y desarrollar la escuela Parranderitos del Waraira, nos reunimos todas las semanas a comulgar con el canto y la alegría.





 



lunes, 4 de julio de 2016

Letras Urbanas presentará antología “Cuatro gatos callejeros” en el celarg





(Prensa MPPC (02/07/2016).- El colectivo Letras Urbanas presentará la Antología “Cuatro gatos callejeros”, en la tertulia quincenal del Frente de Creación Literaria Oficio Puro, que se realizará el jueves 7 de julio de 2016, en el Museo Rómulo Gallegos de la Fundación Celarg, de 6:00 p.m. a 8:00 p.m., con entrada libre.

La XCI tertulia quincenal de Oficio Puro propiciará la conversación con Freddy Herrera, Alejandro Serrano, Lennys Pérez y José Javier Sánchez, poetas de La Pastora, integrantes del colectivo Letras Urbanas. Cuentan Alejandro Serrano y José Javier Sánchez que el propósito de esta antología es “compilar el trabajo de trece años, de una relación creativa, colectiva e independiente de estos cuatro gatos”. El esfuerzo se logró gracias al apoyo del Fondo Editorial Fundarte de la Alcaldía de Caracas.

Para mayor información puede consultarse el blog de José Javier Sánchez:
http://josejaviersanchez.blogspot.com/2015/09/cuatro-gatos-callejeros-espantando-las.html

Trae tu poema y tu canción es el lema del espacio quincenal de Oficio Puro. En la tertulia literaria del jueves 7 de julio habrá espacio para la libre participación, aunque con la invitación a compartir textos sobre la ciudad y sobre los gatos, esos eternos vagabundos de los techos y las calles. El aporte musical lo brindará Livia Figuera, cantora de La Pastora.


Letras Urbanas

El colectivo Letras Urbanas nació en junio de 2003, como parte de la primera edición del Festival Mundial de Poesía, con el propósito de la Dirección de Literatura del extinto Consejo Nacional de la Cultura de multiplicar talleres de expresividad literaria en localidades, para que luego sus participantes asistieran al festival como poetas de la comunidad. “El objetivo se logró. En la calle Sucre de La Pastora se realizó un taller a cielo abierto durante diez noches que fue exitoso. A partir de ese taller reunimos varios creadores y se conformó un grupo que nació con una publicación artesanal y una breve antología en el periódico En el Camino, de la Dirección de Cultura del Conac. Y nos hemos mantenido”, comentó Sánchez.

Asistieron al nacimiento del Frente de Creación Literaria Oficio Puro desde mayo de 2014, y continúan acompañando el devenir de este movimiento poético musical.

Cuatro gatos

Freddy Herrera es impresor, caricaturista, editor del periódico comunitario El Torreño, de La Pastora. Alejandro Serrano se define como escribidor de cuentos, canciones, crónicas, artículos y denuncias. Lennys Pérez es comunicadora social, tesista de la Universidad Católica Santa Rosa; obtuvo el Premio Nacional del Libro como promotora de lectura, en el 2006, como resultado de su trabajo de animación literaria en las cárceles. Es fundadora de la Red de Promotores de Lectura, y de la Red de Escritores de Venezuela. José Javier Sánchez, coordinador editorial de la antología, es poeta, promotor de lectura, comunicador social y educador popular: Obtuvo el Premio Nacional del Libro en 2014 por la Antología de Literatura Infantil.

Todos son de La Pastora pero tienen diversos espacios de proyección institucional y comunitaria. Refieren su experiencia en hospitales y cárceles en alianza con la Biblioteca Nacional y el Instituto Universitario de Danza (cuando aún no era parte de Unearte), Alcaldía Metropolitana, Ministerio del Poder Popular para la Salud, entre otras instituciones, que apoyaron los recorridos que hicieron por catorce hospitales de Caracas, durante los años 2007 y 2009.

Alejandro Serrano relata que “se presentaban espectáculos de danza, música, teatro, títeres, y nosotros llevábamos poesía. Montamos un grupo de cuentacuentos hospitalario. Acompañábamos a niños y adultos. La programación abarcó los hospitales El Algodonal, Maternidad Concepción Palacios, Periférico de Catia, Coche, Vargas, Hospital de Niños, Lídice (psiquiátrico), Jesús Yerena, Oncológico Luis Razzeti y Francisco Antonio Risquez. Estuvimos con niñas y niños que tenían poco acompañamiento humano (por ejemplo en las áreas de dermatología, traumatología, oftalmología, y cáncer)”.

La otra experiencia significativa fue en las cárceles. José Javier Sánchez comenta que emprendieron proyectos de expresividad literaria que consiste en ejercicios de desautomatización del lenguaje, apoyados en la propuesta de los formalistas rusos y los surrealistas procurando romper con mecánicas de la comunicación formal, buscando la permuta de las expresiones: “Los privados de libertad hacen un reconocimiento y revalorización de su lenguaje, el habla, la jerga. En la medida en que nos apropiamos del habla nos liberamos del prejuicio, promoviendo la expresividad como liberación en la comunicación. No necesariamente expresión poética, el trabajo dio lugar a cuentos e historias que relataban la experiencia propia”.

Esta labor abarcó nueve centros penitenciarios. Los resultados fueron publicados en el libro Del otro lado del muro, compilado por Lennys Pérez. “Estuvimos en las cárceles de Mérida, que fue donde más se trabajó; en Trujillo, La Pica, Yare, INOF, El Rodeo, Lagunillas, La Planta, Santa Ana y Margarita. En el libro resultante se recogen cartas, autoretratos testimoniales, y ejercicios en torno a la mirada del otro, lo cual tiene una complejidad humana en el ámbito carcelario”, puntualizó Sánchez. T/Prensa MPPC

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Cuatro gatos callejeros espantando las fieras desde el poema



                           



















Cuatro gatos callejeros espantando las fieras desde el poema






Ser de poesía, constituirse de poemas, trascender el verso, quizá sea práctica inconsciente de la humanidad, que por dinámica, por movida, por golpeada, no hace consciente su aporte a la construcción de eso que llamamos vivir.






“La poesía debe ser hecha por todos” pregonaba el Conde de Lautréamont y lo cierto es que la poesía es hecha por cada ser viviente que habita el mundo. La poesía surge ante la vida y no todos tenemos el poder, el privilegio o la suerte de descifrarla, y no por incapaces y si por desatentos, entretenidos, sobre ocupados, rudos, caprichosos. Pero cierto es que todos somos en cierta medida coprotagonistas del poema que está por escribirse.






No se debe negar la existencia de la poesía en la eclosión de la flor, en la caída de la lluvia, en el vuelo del pájaro, en el beso robado de los amantes furtivos, en la manifestación feligresa, como tampoco puede negar la poesía manifiesta en nuestra relación ante la vida y la muerte, ante el atropello, la violencia y la injusticia, y mas allá de ello, la poesía que vive en los sueños, en las diversas formas como deseamos el amor, y como esperamos construir la existencia.






Cuatro gatos callejeros
representan un grito postergado desde los tiempos del juglar, son el maullar de un sentido que celebra la vida, que la hace crónica, fiesta, verbena, domingo de plaza. Es la relación amorosa con múltiples seres que van fijando la dermis y epidermis del poema, es la relación con los muertos, con la memoria, es el canto desgarrado de la pérdida, y el aferrarse desde la palabra y el aliento a continuar conformando imágenes que trascienden lo real, lo finito.






La antología poética Cuatro gatos callejeros es la suma de diversas manifestaciones y aproximaciones al poema, desde el canto juglar, el romance, la oda, la elegía y el verso libre. Desde el poema ingenuo hasta el poema abstracto, la creación se hace presente para dibujar diversos universos desde el lenguaje.






Cuatro gatos callejeros
son poetas que han llegado a la poesía por distintos senderos, por el canto juglar, por el cultivo de la décima, por la valoración del trabajo social y educativo, por la apuesta al teatro, a la música, a la animación cultural, por la investigación y la lectura de la poesía venezolana y de sus autores, por el empecinamiento de forjar espacios para la lectura de poesía en voz alta, por el empeño en visibilizar las voces mudas, por quitar de una vez y para siempre la telaraña que cubre el margen, lo bajo, lo oscuro para hacer visible el lugar desde donde emergen las luces que hacen realidad nuestro imaginario.






Cuatro gatos callejeros
son docentes, músicos, trabajadores comunitarios. Cultores de cruz de mayo y parranda de niño. Son editores de periódicos comunitarios, de antologías de expresividad literaria escrita por jóvenes en situación de calle, por privados de libertad, por amas de casas y vecinos que se inscriben en un taller a cielo abierto. Han insistido estos Cuatro gatos en cambiar la dinámica de las oficinas públicas, aunque más de una vez se han sentido derrotados. Apuestan a transformar el mundo con cada granito de arena que puedan sumar a esta tarea de todos.






Como buenos gatos han sido territoriales, no se reúnen, no forman una logia poética, no se leen todas las noches los unos a los otros. Pero la coyuntura, así como lo estratégico los une en un canto que espera sumar la lectura de una ciudad, de un país, de un universo.






Freddy Herrera (1962) es el juglar del verso atropellado, del verso lúdico, que trastoca la rima, que irrespeta la métrica, que es jovial, que con su canto y su alegría dibuja la dinámica de un movimiento de calle que revitaliza la ciudad desde los callejones recónditos del barrio. Sus rimas apuestan a los amores apasionados; a la fiesta, al culto y el poeta se vuelve fenómeno natural, manifestación:


“Rio


Corres como el viento

caballo alado

tras un sueño

(…)”







Alejandro Serrano (1964) decimista de oficio y militante del verso libre, se apropia de ambos recursos para llevarnos a experimentar desde el romance y la prosa poética en un canto, a la ausencia como sensación de pérdida, de duelo. Las ciudades cada día hacen a sus habitantes más solitarios, más melancólicos, pero más profundos a la hora de experimentar los sabores de la soledad. En estos versos se dibujan múltiples ausencias que encuentran desahogo en la poesía


“busco el sueño con premura
para tratar de soñarla
quiero escribirle mil versos
y tengo una hoja blanca.
y todos mis pensamientos
los he dejado en la almohada”






La poeta Lennis Pérez (1968) única mujer presente en este trabajo, trae la fuerza de un verso maduro, amalgamado por la experiencia de trascender el dolor. Su relación en la poesía con la vida y la muerte, con los símbolos oscuros de la ciudad, con el amor y el dolor, con el afecto a los hijos, con la grandeza de la maternidad, pero sobretodo con el compromiso vivo desde la escritura de contribuir con la transformación cultural del país y el continente se hace presente en cada poema:

“Toma el fusil de tu lengua, límpialo con las lágrimas de esos huérfanos, 
de los latinos sacrificados por el confort. Levanta tu cara señora, huele 
el aire y respira el miedo del imperio, los descalzados están despertando 
                        y ahora viajan por toda América del Sur.”






José Javier Sánchez (1970) le escribe a la ciudad, a sus protagonistas y a sus manifestaciones culturales, desde distintas dimensiones. En sus poemas la ciudad trasciende la composición colonial de plaza mayor y dieciséis manzanas, la ciudad se extiende a los márgenes, a las barriadas, a las quebradas. Los ciudadanos son abuelas humildes, borrachos, prostitutas, gatos callejeros a los que rinde tributo”






“Dios te bendiga bella
y borre la vanidad y el machismo
que tú, nuestra ciudad, sigas siendo montaña y río
Montaña firme río en cauce
así como en mi pecho
Ciudad me habitas
mi Ciudad mi Caracas”




Tú, has visto a Cuatro gatos callejeros en recitales públicos, en plazas, en ferias, en festivales. Pero también en el calor de las calles, de las barriadas caraqueñas, en caseríos de Táchira, de Aragua, de Yaracuy, de Lara, de Trujillo, de Nueva Esparta. Visitando las cárceles, llevando sonrisa a los hospitales, en sus voces habita la ternura de los gatos que se hacen millones a la vista de todos, que se multiplican, que no se hacen imprescindibles, pero que están allí, espantando las fieras para que la vida sea más vivible.






El cuarto gato