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jueves, 30 de octubre de 2014

Caneo Arguinzones: Anatomía de una poeta. Por Mariajosé Escobar





Texto presentado en el primer coloquio sobre poesía venezolana de la Casa de Bello

http://casabello.gob.ve/1er-coloquio-sobre-poesia-venezolana-contemporanea/



Caneo Arguinzones: Anatomía de una poeta

Conocí a Caneo Arguinzones en la Escuela de Letras de la UCV. Nos hicimos amigas en la lucha, en la palabra como arma para alcanzar la revolución. Militamos juntas en un colectivo llamado La Asamblea Socialista del Pasillo, que reunía a estudiantes de letras, artes, filosofía, otras escuelas de humanidades y egresados. El planteamiento fue, desde el principio, la transformación de la universidad y la defensa de la Revolución. Era el año 2007.


            Caneo nace en Caracas, en 1987. Pasó sus primeros años en el Junquito, y siempre estuvo en contacto con la naturaleza, el arte, la revolución y la literatura. Se forjó así un alma sensible. Una mirada clara de la realidad, y de la necesidad de transformarla.


Asiste Caneo a distintos talleres de poesía. Posteriormente, comienza a acudir cada vez más a recitales y conversatorios, en calidad de poeta. Se especializa en ambientes “no convencionales” es decir, cárceles, plazas, la calle. Y es que Caneo cree firmemente en los poderes creadores del pueblo y en la palabra como resorte para crear un cambio de conciencia que lleve a la sociedad a su transformación hacia el socialismo.



Actualmente, y desde hace 4 años, militamos juntas en el colectivo que fundara en 2009, denominadoLas Fulanas Esas, y andamos por las calles de Caracas haciendo Quijotadas, como nosotras les llamamos. Recitales, murales, tomas culturales, actividades de boleros y poesía, talleres y demás forman parte de nuestra cotidianidad, compartida con otras dos amigas poetas: Geraldine Giménez y Deisa Tremarias.


Caneo Arguinzones ha sido publicada enVoces nuevas, 2004-2005 CELARG (2006); La mujer rotaLiteralia Editores (2008); Nueva poesía hispanoamericana, Lord Byron Editores (2009) Rosa Caribe (Venezuela-Cuba), La Mancha Editorial (2011Las chicas van al baile Casa del Poeta Peruano (2012).


Dictó una ponencia acerca de La palabra como herramienta comunitaria, en la Feria Internacional del libro de La Habana, Cuba (2012). Ha representado a Venezuela en distintos eventos internacionales como: “La Mujer Rota” en Guadalajara, México; El Noveno Encuentro Internacional de Poetas "El turno del Ofendido" en San Salvador, El Salvador (2011); Festival Internacional de Poesía de Puerto Rico (2012). Realizó talleres de guerrilla comunicacional y de poesía con la Organización Diabluma, en Quito y Guayaquil, Ecuador.


En 2011 obtuvo el premio “Inéditos” de Poesía de Monte Ávila Editores, con el libro Zoo: anatomía del insecto.


Zoo: anatomía del insecto


            El libro con el que Caneo Arguinzones gana el Premio de autores inéditos de Monte Ávila en 2011, sorprende por la manera de estructurarse y por la tensión ejercida en el verbo con el fin de diseccionar uno de sus principales temas: la locura.


            Zoo: anatomía del insecto está subdividido en once partes ("Antenas", "Cabeza", "Tórax", "Alas posteriores", "Tercer par de patas", entre otros). He aquí el primer rasgo de una obsesión que va de lo formal a lo temático: la desmembración, lo separado, lo trastocado.


            Experimento interesante e inédito en la poesía venezolana el de situar un poemario entero en el andarse de un minúsculo insecto. Singular abordaje que hace pensar en la insignificancia del humano, cual insecto errante.


            En el brevísimo poema “Memoria” la palabra “desfigúrame” (4) quedará haciendo eco en el lector pues es allí, precisamente en el umbral, en una de las “antenas del insecto” en donde asistimos a la segunda alusión (recordemos que la primera es la estructuración misma del libro) a lo descolocado.


            Lo desmembrado continúa profundizándose como tema en el poema “Disonante” que ya desde su nombre nos sitúa en la idea de lo no armónico: “Mordaza de viento comprende / el instrumento está hueco / la boca hinchada / el pico horadado / No tengo plumas, ni patas / y me aviento, / me aviento inerme”. (7)


            El insecto no tiene plumas ni patas y cae en lo inefable ¿dónde cae, inerme, inevitablemente? La alusión a la “boca” nos retrotrae al género humano. Acá podrían comenzar a cuajar las sospechas que rastreamos desde el inicio del poemario: este insecto es una alegoría, es una representación del ser humano.


            En el siguiente poema “Murmullo” se consolida la sospecha anterior: “Es que te he amarrado a mi locura, he desquiciado en poseerte. / Ya las voces no me preguntan dónde hallarte, cuál tu nombre. / Ellas conocen mi tormento, tu dorso erecto y sordo silencio”. (8)


            Este poema es importante en el conjunto de la obra por dos razones: por un lado, es el primero en el poemario en el que aparece, explícitamente, la palabra “locura”, uno de los ejes centrales del libro entero, ya abordado de manera tangencial en los anteriores, en donde la alusión a la misma es, como en buena parte del texto, mediante imágenes de lo roto, quebrado o desfigurado, pensemos en este sentido en la locura como un estado fragmentado de la identidad, de la personalidad, del ser.


Por otra parte, se trata de uno de los pocos poemas en los que se habla al sujeto amado. ¿Qué tipo de amor es cantado acá? Se trata del amor del obseso, del que tiene ansias profundas de poseer al otro, del que escucha “las voces” aspecto recurrente en la locura.


En el poema “Minúscula” esta voz poética ruega: “Cordura, suplico que vuelvas, / te repito Diminuta, / a mi estadio”. (10) Asistimos a la profundización de la tematización de la locura. Observamos cómo la siguiente exclamación continúa la identificación entre locura y rotura: “¡Ay minúscula de mí, / pedazo astillado, / consígueme!” (10) Lo cual se corresponde con la definición de la locura como un estado roto de la mente humana.


Encontramos en este libro una riqueza de imágenes, de perspectivas, de lenguaje, de experimentación para expresar uno de los grandes temas de la literatura universal: la locura. Y nos topamos con la posibilidad de la locura como resorte creador, como acicate válido de la imaginación.


            El insecto en Zoo, es a la vez víctima de la locura en tanto que alegoría de lo humano y portador de la misma en tanto que se le identifica con ese algo que desencadena la rotura de la estabilidad, esto recuerda a los mosquitos transmisores de enfermedades, así como a otros tantos insectos que traen con sus picaduras la consecuencia de la enfermedad. Un ejemplo de esto es poema “H.O”:


“Insecto devorador de cordura, susurras… / Ella escarba su piel hasta el hallazgo / Te exhibes en circunferencia, / cuentas cómo tu carne se hizo materia. / Obligada al eco, Ella / testigo de las múltiples patas de la locura”. (11) En él el insecto devora la cordura, la extrae del ser, la locura tiene múltiples patas. El insecto es aquí el portador y la viva imagen de la locura. Con sus patas la obliga a “Ella” a una perturbadora escucha del “eco”, reiteración de las “voces” a las que nos referimos anteriormente.


Como hemos observado, el tema de la locura en Zoo: anatomía del insecto se va desgajando en sus diversos aspectos: fragmentariedad, voces, visiones, obsesiones, angustia, el insomnio, temor, ansiedad por la vuelta a la cordura. La voz poética hace emerger poderosas imágenes en un universo minúsculo, poblado de pequeños seres víctimas y victimarios, escenario y causantes de la locura en sus múltiples aristas.


            Es Zoo una alegoría del loco, de la rotura del yo. Una reflexión poética acerca de las múltiples dimensiones de la enfermedad mental, abordada con delicadeza, con fino hilado de araña.


Otros temas se enlazan al de la locura: el amor y el deseo: “Vi mi seno en tu boca / mi seno lácteo, pálido, acuoso. / Vi tu boca oscura tragarlo / Vi tu labio inflamado de deseo / y mi seno invertido” (23). En el que la reiteración exacerbada y la observación entroncan con el estado obsesivo de la locura; El cuerpo “Lastre, estas caderas con muslos / empujadas por el peso, / por la inercia (…) / A deshoras marcho, agria, en la noche tibia / cárcel mi cuerpo / voluta las ansias” (28) en el que el cuerpo pesa, es prisión, se agotan los nervios, la toronja en espiral es imagen de ciclo repetido; el silencio “Mordaza de viento comprende, / el instrumento está hueco y calla” (33); insomnio “Conozco esta simple desidia que transforma al insomnio en el recibimiento diurno, pausado del silencio, franja de madrugada hacia el bullicio vespertino” (34); violencia “Y venero tu ausencia como el garrote violento / que perturbó la continuidad” (40); lo monstruoso: “Conservo un altar doméstico, me encariño con la bestia / hasta predecir la aparición / de su ponzoña” (50) entre otros.


La noche, más exactamente la madrugada, es el espacio privilegiado en el que este insecto se disecciona. En el que expone su locura, en el que la voz insecto reflexiona, desde esta particular mirada, sobre los temas antes mencionados.


Por último, no quería terminar estas reflexiones sin referirme, brevemente, al trabajo inédito de Caneo. Actualmente, la poeta caraqueña está trabajando en unos “Frascos” muy curiosos. Quisiera comentar dos de ellos, y dejar en la audiencia la duda y las ganas de más. El primero “Frasco #1” nos da una visión demoníaca y pesadillesca: “Una cabra sobre mí / Una cabra dentro del agua / Una cabra caminando / Una cabra de pié sobre mi cabeza”. El segundo es una profundización del tema abordado en el poemario anterior “Frasco #2”: “Caneo no lo sabe. Caneo se ha vuelto bicho. / Pero el bicho está alojado. / No se sabe quién ella quién él. / Caneo desconoce”. ¿Es este un intento por encerrar en frascos la locura del insecto? Sin duda alguna esta poeta seguirá sorprendiéndonos.

Breve selección


De Dios bestia.

Conservo un altar domestico.
Me encariño con la bestia
hasta predecir la aparición de la ponzoña.
Criadero de larvas
Sacudes tu cola alentándome
Con mandíbulas,
prensas la confianza de mi parásita postura .
Saturada, escarbo dentro del pelaje
Saciada de espíritu
preguntando al espacio
A qué animal pertenezco
Se sacude


Frasco #2
Caneo no lo sabe. Caneo se ha vuelto bicho.
Pero el bicho esta alojado.
No se sabe quién ella quién él.
Caneo desconoce.
Tengo asilo, aquí, en un rostro amable
con pechos dulces que se ofrecen.
Parásito o no, soy bienvenido.
Mientras…
las cucarachas se hacen oír esta noche.
Ellas se agitan,
proyectan mudas la advertencia
pero Caneo nada escucha.
Bajo la cama, en la pared, sobre la madera
todas somos testigos, ella se desvela.
Nuestros ojos y sus ojos, el insomnio.
La luz se enciende y ella no escucha
el murmullo
de nuestro aleteo.

Frasco #3
Ocho patas entorpecen mi intento de abrir las piernas.
Ni hematófaga o caníbal
mi sustento es simple
Devoro todo rastro de gusanos-conciencia
de bichitos de ánimo
en ésta telaraña simétrica.
¡Ay de las sienes!
Este caleidoscopio de verbos
y en el sexo
una triste cacofonía
o el murmullo de un insecto.


Caneo Arguinzones Herrera (Caracas, Venezuela, 1987)
Ha cursado talleres de poesía en la Casa Rómulo Gallegos (CELARG). Ha participado y producido recitales itinerantes dentro de las comunidades en el Festival Internacional de Poesía de Caracas (2007- 2012)  Dictó una ponencia acerca de La palabra como herramienta comunitaria, en la Feria Internacional del libro de La Habana, Cuba (2012) Ha representado a Venezuela en distintos eventos internacionales como  “La Mujer Rota” en Guadalajara, México; El Noveno Encuentro Internacional de Poetas “El turno del Ofendido” en San Salvador, El Salvador (2011); Festival Internacional de Poesía de Puerto Rico (2012). Realizó talleres de guerrilla comunicacional y de poesía con la Organización Diabluma, en Quito y Guayaquil, Ecuador. En 2012 fue publicada en la antología binacional Rosa Caribe de La Mancha Editorial (Venezuela-Cuba). Pertenece al colectivo de poesía “Las Fulanas Esas”. Obtuvo el premio “Inéditos” de Poesía de Monte Ávila Editores, 2011 con el libro Zoo, anatomía del insecto la cual fue publicada por Monte Ávila Editores en el año 2012.